Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 15 de junio de 2026.– Más de un centenar de especialistas, activistas y comunidades costeras formalizaron la creación de una red científica y social enfocada en el aprovechamiento y conservación del carbono azul, con el objetivo de fortalecer la protección del litoral de la Península de Yucatán, el Golfo de México y el Caribe frente a los efectos del cambio climático.
El acuerdo se concretó durante el Primer Foro Abierto “Carbono Azul en Ecosistemas Costeros Mexicanos” y contempla la creación de una línea de trabajo especializada dentro de la Red Ecos Yucatán, que coordinará investigaciones de largo plazo y promoverá acciones conjuntas para la conservación de manglares, pastos marinos y marismas.
El carbono azul, clave para la conservación
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Mirna Manzanilla Romero, destacó que este encuentro responde a la visión del Renacimiento Maya impulsada por el gobernador Joaquín Díaz Mena, la cual coloca al conocimiento científico y humanístico como un elemento fundamental para el desarrollo sostenible de Yucatán.
El carbono azul es el dióxido de carbono capturado y almacenado por ecosistemas marinos, cuya conservación contribuye a la mitigación del calentamiento global. Además, estos hábitats desempeñan un papel importante en la protección de la biodiversidad y en actividades económicas como la pesca y el turismo.

Definen una agenda de investigación regional
Durante tres días de análisis y mesas de trabajo, los 110 participantes definieron las primeras acciones estratégicas del nuevo nodo regional, entre las que destaca la creación de un repositorio digital para concentrar información, investigaciones y datos generados en la Península de Yucatán y el Caribe.
La plataforma permitirá homologar metodologías de monitoreo, fortalecer la colaboración entre instituciones y facilitar la divulgación científica hacia la sociedad. José Carlos Pintado Patiño, coordinador de la Red de Urbanismo, Medio Ambiente y Riesgos Emergentes (Umare), resaltó la articulación alcanzada entre academia, gobierno y comunidades.
Ciencia y comunidades fortalecen la defensa del litoral
Como parte de las actividades del foro, estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Tierra de la ENES Mérida, investigadores y líderes comunitarios realizaron prácticas de campo en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, donde efectuaron la extracción de núcleos de sedimento para analizar la evolución ambiental del ecosistema y la capacidad de respuesta de los manglares ante distintos factores.
El nuevo nodo de Carbono Azul reunió a instituciones como el Cinvestav Unidad Mérida, el CICY y Ecosur, además de organizaciones como The Nature Conservancy y dependencias federales como la Semarnat y la Conanp.
La iniciativa también incorporó la participación de organizaciones comunitarias como Fundación San Crisanto, Manglares de Dzinitún, Telchac de Mangle y Mar, Wotoch Aayin, Proyecto Chaac y el Ejido Chuburná Puerto, que aportaron experiencia local para consolidar una agenda común en favor de la conservación del patrimonio natural costero de la región.






















