Por Yoisi Moguel
CELESTÚN, Yuc., a 17 de junio de 2026.— Los varamientos de mamíferos marinos en el litoral yucateco sumaron un nuevo episodio la tarde de este martes, cuando prestadores de servicios turísticos, pescadores y visitantes avistaron el cuerpo sin vida de un delfín flotando a escasos metros del muelle principal de Celestún.
El hallazgo rompió la tranquilidad habitual de este puerto costero, uno de los principales destinos turísticos de Yucatán, que diariamente recibe a cientos de visitantes atraídos por sus atractivos naturales.
De acuerdo con testimonios de personas presentes en el sitio, el oleaje arrastró el cadáver del ejemplar hasta la línea de costa, donde permaneció visible durante varios minutos ante la mirada de turistas y habitantes.
Posteriormente, personal presuntamente adscrito a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) coordinó las labores para retirar los restos del animal, utilizando una cuatrimoto para trasladarlo fuera del área pública.

Investigan las causas de la muerte
Hasta el momento, ninguna autoridad ambiental ha emitido un informe oficial sobre las causas del fallecimiento del cetáceo.
Se prevé que especialistas del Programa de Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos de Yucatán (PICMMY) de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) realicen la correspondiente necropsia, con el objetivo de determinar si el deceso ocurrió por causas naturales o por factores relacionados con la actividad humana.
El incidente se suma a una serie de reportes registrados en los últimos meses a lo largo de la costa yucateca.
La base de datos local documenta alertas previas en la franja costera de Santa Clara-Chabihau, así como en el propio puerto de Celestún. A estos casos se añade otro hallazgo similar registrado a principios de año en Chelem.
Especialistas en biología marina señalan que este fenómeno suele estar relacionado con múltiples factores, entre ellos enfermedades, cambios bruscos en las corrientes marinas, colisiones con embarcaciones, contaminación o interacciones accidentales con redes de pesca.
Comunidades mantienen vigilancia
La recurrencia de estos hallazgos mantiene en alerta a las comunidades pesqueras, organizaciones ambientales y comités de vigilancia de la península, que han insistido en la necesidad de fortalecer los protocolos de atención y monitoreo para detectar oportunamente posibles riesgos para la fauna marina.
Mientras se esperan los resultados de los estudios periciales, el caso vuelve a colocar sobre la mesa la preocupación por el estado de conservación de los ecosistemas marinos de Yucatán.






















