Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 22 de junio de 2026.– Las calles del sur y poniente de Mérida se han convertido en escenario de un fenómeno cada vez más visible: la formación de jaurías de perros callejeros, una problemática que, según especialistas, tiene su origen principalmente en el abandono de mascotas y la falta de control reproductivo.
De acuerdo con Raúl Escalante Aguilar, director de la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal (Umaba), el problema no es exclusivo de la capital yucateca, sino que se replica en diversos municipios del estado y en otras regiones del país. Sin embargo, el crecimiento de las zonas conurbadas y la expansión urbana han contribuido a que la situación se intensifique en la periferia de la ciudad.
El funcionario explicó que detrás de cada grupo de caninos en situación de calle existe un detonante específico, siendo el principal el descuido o abandono por parte de sus antiguos propietarios. En muchos casos, señaló, los animales no nacen en la vía pública, sino que fueron alguna vez mascotas o perros utilizados para vigilancia.

Crecen las manadas de perros
Uno de los focos de atención identificados por la Umaba se encuentra en el sector de la construcción, donde trabajadores y vigilantes suelen llevar perros para compañía o seguridad durante el desarrollo de obras. El problema surge cuando los proyectos concluyen y los animales son dejados atrás, obligándolos a sobrevivir en colonias cercanas.
Para atender esta situación, la dependencia trabaja de manera coordinada con la Dirección de Desarrollo Urbano, promoviendo acciones de esterilización y buscando que los responsables de las obras asuman formalmente el cuidado de los animales que permanecen en los predios. La estrategia también contempla la concientización sobre la tenencia responsable de mascotas.
Una problemática que sigue creciendo
Aunque el mayor número de reportes se concentra en el sur y poniente de Mérida, las autoridades reconocen que también existen casos en otras zonas de la ciudad, incluido el Centro Histórico. La presencia de estas jaurías suele coincidir con áreas donde hay acumulación de residuos o disponibilidad constante de alimento.
Ante este panorama, la Umaba hizo un llamado a la ciudadanía para fortalecer la cultura del bienestar animal, promover la esterilización oportuna, denunciar casos de maltrato y evitar el abandono de mascotas, una práctica que continúa siendo el principal factor detrás del crecimiento de la población canina en situación de calle.






















