CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de junio de 2026.- El fenómeno viral del Mundial de Futbol 2026 conocido como Pato Merlín dio un paso decisivo hacia la protección legal de su nombre e imagen, luego de que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) fijara una postura pública sobre la controversia generada por diversos intentos de registro promovidos por terceros.
La aclaración llegó directamente de Vidal Llerenas, director general del organismo, quien aseguró mediante sus redes sociales que existe pleno reconocimiento sobre la procedencia de la popular mascota.
“Es un hecho público y notorio que el Pato Merlín es una mascota de la familia de Karla Ivette Gómez a quien pertenece la marca”, escribió el funcionario en un mensaje que posteriormente fue retomado y difundido por las cuentas oficiales del IMPI.
La declaración representa hasta ahora el posicionamiento institucional más contundente en torno a un caso que escaló rápidamente de las redes sociales a los procedimientos de propiedad industrial.
De acuerdo con información publicada, la disputa comenzó formalmente el pasado 17 de junio, cuando distintas personas presentaron solicitudes para registrar el nombre “El Pato Merlín” ante el IMPI.
Registros consultados señalan que una particular promovió tres expedientes relacionados con entretenimiento, publicidad y comercialización de prendas de vestir. Esa misma noche también fue presentada otra solicitud bajo la denominación “El Pato Merlín, El Pato de la Suerte”, impulsada por un ciudadano de Mérida, Yucatán, para actividades de marketing, promoción comercial y gestión empresarial.
La controversia se intensificó conforme aumentaba la popularidad del ave, cuya imagen se convirtió en uno de los símbolos espontáneos más reconocibles del Mundial celebrado en México, Estados Unidos y Canadá.
La familia busca blindar la marca
Ante el creciente interés comercial, Karla Ivette Gómez inició el 22 de junio el procedimiento para registrar oficialmente el nombre y la imagen de Merlín.
La propietaria del pato confirmó en entrevistas con medios nacionales que presentó la solicitud correspondiente ante el IMPI y adelantó que buscará ampliar la protección jurídica a diversas categorías comerciales.
A través de un comunicado difundido en las redes oficiales de @soyelpatomerlin, la familia informó que el proceso legal permitirá proteger la identidad del personaje y abrir la puerta a colaboraciones con empresas, instituciones, gobiernos, marcas, creadores de contenido y proyectos tanto nacionales como internacionales.
El documento también señala que la estrategia jurídica cuenta con el respaldo de despachos especializados en propiedad intelectual, mientras que la representación comercial y mediática estará enfocada en el desarrollo ordenado de alianzas y licenciamientos.
Incluso, en una publicación reciente, la familia afirmó que “el Pato Merlín ya tiene acta de nacimiento ante el IMPI”, una expresión utilizada para celebrar el inicio formal del proceso de protección de la marca.
Aunque las solicitudes presentadas por terceros continúan en análisis administrativo, especialistas coinciden en que la notoriedad pública del personaje y el vínculo comprobable con sus propietarios serán elementos relevantes dentro de la evaluación.
Por ahora, el mensaje difundido por el titular del IMPI fortalece la posición de la familia Gómez en una disputa que ha captado atención nacional y que podría convertirse en uno de los casos más mediáticos de propiedad intelectual surgidos a raíz del Mundial 2026.






















