Por Yoisi Moguel
PISTÉ, Tinum, Yucatán, 24 de junio de 2026.— La operatividad del Centro de Atención a Visitantes (CATVI) de Chichén Itzá enfrenta cuestionamientos por parte de integrantes de la cadena de valor turística local, quienes iniciaron una campaña de recolección de firmas entre visitantes para solicitar cambios en el acceso al sitio arqueológico.
Ante lo que consideran un avance lento en las negociaciones con las autoridades, colectivos locales comenzaron a distribuir formularios entre turistas para respaldar la reapertura del antiguo acceso a Chichén Itzá, con el objetivo de recuperar una ruta más directa hacia el recinto maya.
Los promotores de esta iniciativa buscan que las instituciones responsables revisen el esquema actual de ingreso y atiendan las peticiones planteadas por prestadores de servicios turísticos de la comunidad.
Cuestionan el trayecto de ingreso
Guías certificados y empresarios del sector turístico señalaron que el diseño logístico vigente y la falta de infraestructura complementaria afectan la experiencia de los visitantes en uno de los destinos arqueológicos más importantes de México.
De acuerdo con los inconformes, el principal punto de conflicto es el recorrido de aproximadamente 1.2 kilómetros que deben realizar los turistas desde el CATVI hasta los monumentos principales, trayecto que se desarrolla a la intemperie y bajo las altas temperaturas características de la región.
Solicitan mejoras en infraestructura
Entre las demandas planteadas, los prestadores de servicios piden ampliar la capacidad de los sanitarios, instalar puntos públicos de hidratación, fortalecer los protocolos de evacuación médica y realizar una evaluación integral de la operación actual del acceso.
Según los representantes del sector, este recorrido prolonga la exposición de los visitantes al calor, situación que, afirman, provoca episodios recurrentes de fatiga y desgaste físico, especialmente durante las horas de mayor radiación solar.
Mantienen diálogo con autoridades
Los inconformes recordaron que la zona arqueológica de Chichén Itzá ha registrado históricamente casos de deshidratación asociados a las condiciones climáticas de la península, independientemente del acceso utilizado por los visitantes.
Mientras tanto, el Gobierno Federal sostiene que el CATVI forma parte de la estrategia de ordenamiento y sustentabilidad de la zona arqueológica, al tiempo que mantiene abiertas mesas de diálogo con representantes turísticos y comunitarios para atender las inquietudes planteadas.






















