Por Staff
NANCY, Francia, 29 de junio de 2026.- Una jornada que prometía ser inolvidable terminó en tragedia luego de que una avioneta utilizada para un vuelo de bautismo en paracaidismo se estrellara pocos segundos después de despegar en Tomblaine, en las afueras de Nancy, al este de Francia, provocando la muerte de sus 11 ocupantes.
El prefecto del departamento de Meurthe y Mosela, Yves Seguy, confirmó que entre las víctimas se encuentran cinco instructores de paracaidismo, cinco alumnos y el piloto. Asimismo, precisó que el accidente no dejó personas lesionadas en tierra, pese a que la aeronave cayó cerca de una zona habitada.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el aparato sufrió una avería mecánica poco después del despegue desde el aeródromo de Nancy-Essey, lo que provocó que cayera prácticamente en picada a escasos 300 metros de la pista. Testigos relataron que el motor dejó de escucharse antes del impacto y que la aeronave no mostró señales de intentar un aterrizaje de emergencia.
El siniestro fue presenciado por familiares y amigos de algunas de las víctimas, quienes acudieron al aeródromo para acompañarlas en su primera experiencia de salto en paracaídas, lo que incrementó el impacto emocional de la tragedia. Las autoridades desplegaron equipos de apoyo psicológico para brindar asistencia a los allegados.
La Fiscalía de París, especializada en accidentes aéreos, abrió una investigación para determinar las causas precisas del desplome, mientras expertos analizan los restos de la aeronave, un Pilatus PC-6 con matrícula alemana, que no contaba con cajas negras, circunstancia que podría complicar las indagatorias.






















