Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 02 de julio de 2026.- Aunque su llegada suele generar inquietud entre la población, el polvo del Sahara representa más un beneficio ambiental que un riesgo para la Península de Yucatán, donde este fenómeno natural alcanzará su mayor intensidad durante julio, de acuerdo con especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
El meteorólogo Juan Vázquez Montalvo, integrante del Comité Institucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos (Ciafeme), explicó que las enormes masas de partículas minerales provenientes del desierto africano recorren miles de kilómetros sobre el océano Atlántico, pero llegan a territorio yucateco a una altura de entre cuatro y seis kilómetros, lo que evita afectaciones a la salud de la población.
El especialista precisó que, a diferencia de regiones del Caribe, como Puerto Rico, donde las concentraciones de partículas pueden afectar la calidad del aire, en Yucatán las condiciones geográficas y atmosféricas permiten que el fenómeno se mantenga en niveles que no representan un riesgo para el sistema respiratorio.
Este año, añadió, el comportamiento del polvo sahariano ha sido particularmente moderado. Hasta el momento, la Península ha registrado únicamente tres oleadas, con concentraciones cercanas a los 20 miligramos por metro cúbico, cifras inferiores a las observadas en temporadas anteriores.
Además de ofrecer espectaculares amaneceres y atardeceres con tonalidades rojizas y anaranjadas, el polvo procedente del desierto del Sahara aporta importantes beneficios ecológicos. Al depositarse sobre la superficie, las partículas enriquecen los suelos con minerales y nutrientes que favorecen diversos ecosistemas de la región.
Vázquez Montalvo destacó que este fenómeno demuestra cómo los procesos naturales conectan continentes separados por miles de kilómetros, al transportar nutrientes desde África hasta América, contribuyendo al equilibrio ambiental y al desarrollo de la vegetación.
De acuerdo con las proyecciones de la UADY, la presencia del polvo del Sahara continuará durante las próximas semanas y coincidirá con el inicio de la canícula, periodo caracterizado por la disminución de lluvias y el incremento de las temperaturas en gran parte del sureste mexicano.






















