Por Staff
WASHINGTON, D.C., EU., a 10 de julio de 2026.— El Pentágono publicó un nuevo paquete de documentos, videos e imágenes sobre fenómenos anómalos no identificados (UAP), entre los que destaca una grabación considerada por funcionarios estadounidenses como la más clara difundida hasta ahora. El material muestra un objeto de gran tamaño y estructura de dos niveles, registrado en 2020 por un sensor infrarrojo instalado en una plataforma militar de Estados Unidos.
La difusión forma parte del cuarto lote de archivos desclasificados relacionado con investigaciones sobre objetos aéreos no identificados, un esfuerzo impulsado por las autoridades estadounidenses para ofrecer mayor transparencia sobre incidentes reportados por personal militar, pilotos y distintas agencias gubernamentales. El material fue incorporado al repositorio oficial administrado por el Departamento de Defensa para facilitar su consulta y análisis.
Según la información difundida, el objeto fue detectado durante una operación de vigilancia y permaneció el tiempo suficiente para ser registrado por sistemas de imagen térmica de alta resolución. Aunque el video ha despertado gran interés entre investigadores y entusiastas del fenómeno OVNI, los especialistas del Pentágono aclararon que el caso continúa bajo investigación y que, por el momento, no existe una explicación concluyente sobre su origen o naturaleza.
¿Qué incluyen los archivos?
Además del video, el nuevo paquete incluye informes técnicos, fotografías, registros de audio y otros videos recopilados por organismos como la NASA, la CIA, el FBI y el propio Departamento de Defensa. Las autoridades señalaron que estos materiales forman parte de las investigaciones sobre incidentes que podrían representar riesgos para la seguridad nacional, independientemente de que posteriormente sean atribuidos a fenómenos naturales, drones, aeronaves convencionales o fallas en sensores.
El Pentágono reiteró que la clasificación de un objeto como fenómeno anómalo no identificado significa únicamente que aún no ha podido determinarse su origen tras el análisis inicial. Asimismo, insistió en que no hay evidencia oficial que vincule estos registros con vida extraterrestre, aunque reconoció que algunos casos siguen sin una explicación definitiva y continúan siendo evaluados por equipos especializados.
La nueva publicación vuelve a colocar el tema de los UAP en el centro de la conversación pública y científica. Mientras algunos investigadores consideran que la apertura de archivos permitirá un análisis más riguroso de estos fenómenos, otros subrayan la importancia de mantener un enfoque basado en evidencia y evitar conclusiones prematuras hasta que concluyan las investigaciones oficiales.






















