Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 21 de julio de 2026.— Con el objetivo de fortalecer la protección del litoral yucateco y reducir los riesgos para la actividad pesquera, el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), Environmental Defense Fund de México (EDF México), la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables (SEPASY) y cooperativas pesqueras conformaron una red de monitoreo ambiental para detectar oportunamente los Florecimientos Algales Nocivos (FAN), conocidos como mareas rojas.
La titular de la SEPASY, Lila Frías Castillo, explicó que la estrategia busca anticipar la aparición de estos fenómenos naturales y fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades costeras, minimizando su impacto en la pesca, la acuacultura y la salud pública.
Como parte de las primeras acciones, se realizaron jornadas de capacitación en los municipios de San Felipe y Río Lagartos, donde pescadores, acuacultores y monitoras comunitarias recibieron herramientas técnicas para identificar señales tempranas de los florecimientos algales y dar seguimiento a las condiciones del mar.
Red para monitorear
La funcionaria señaló que el propósito del proyecto va más allá de la capacitación inicial, ya que busca consolidar un sistema permanente de observación ciudadana, respaldado por evidencia científica y con la participación activa de quienes diariamente realizan actividades en el litoral.
La información obtenida mediante este monitoreo permitirá fortalecer los mecanismos de alerta temprana, facilitando la toma de decisiones preventivas por parte de las autoridades y de los sectores productivos que dependen de las condiciones del mar.
Frías Castillo destacó que el CICY aportará el soporte científico y metodológico para analizar el comportamiento de las microalgas, mientras que EDF México coordinará la colaboración entre las comunidades e instituciones para enfrentar los efectos del cambio climático en las zonas costeras.

Vigilancia comunitaria
En tanto, los trabajadores del mar desempeñarán un papel fundamental al participar directamente en la recolección de información sobre el estado de las aguas, fortaleciendo la vigilancia ambiental desde las propias comunidades.
El proyecto trabajará de manera coordinada con las autoridades sanitarias estatales y federales, además de vincularse con el recién creado Comité de Seguimiento y Evaluación de Florecimiento Algal Nocivo en Yucatán, con el propósito de agilizar la respuesta institucional ante posibles contingencias.
Los impulsores de la iniciativa coincidieron en que la combinación de conocimiento científico y participación comunitaria contribuirá a incrementar la resiliencia de las comunidades costeras. De consolidarse el modelo en San Felipe y Río Lagartos, la estrategia podría extenderse a otros municipios del litoral yucateco, donde la pesca y la acuacultura representan la principal fuente de ingresos para miles de familias.






















