Por Staff
WASHINGTON, D.C., 21 de julio de 2026.— El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de consolidar una dictadura luego de que el mandatario afirmara que en el país “no volverá a haber elecciones”, una declaración que provocó una inmediata condena de Washington y renovó las críticas internacionales contra el gobierno nicaragüense.
Rubio aseguró que las declaraciones de Ortega evidencian la “verdadera naturaleza autoritaria” de su administración y advirtió que ni el gobierno estadounidense ni la comunidad internacional permanecerán indiferentes ante lo que calificó como un nuevo golpe a la democracia. Además, llamó a los países aliados a incrementar el aislamiento diplomático del régimen encabezado por Ortega y Rosario Murillo, copresidenta de Nicaragua.
La reacción estadounidense ocurrió después de que Ortega, durante la conmemoración del aniversario de la Revolución Sandinista, afirmara que impulsará medidas para impedir que sectores opositores vuelvan a competir por el poder mediante procesos electorales, al sostener que estos buscan desestabilizar al país con apoyo extranjero.
Desde Washington, Rubio sostuvo que el anuncio representa un paso más en el deterioro institucional de Nicaragua, donde, según Estados Unidos y diversos organismos internacionales, en los últimos años se han restringido las libertades políticas, perseguido a opositores y limitado la participación electoral.
Aunque el Departamento de Estado no anunció nuevas sanciones, el funcionario dejó abierta la posibilidad de reforzar las medidas diplomáticas contra Managua y reiteró que Estados Unidos continuará impulsando acciones internacionales para exigir el restablecimiento de condiciones democráticas en el país centroamericano.






















