Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 29 de julio de 2026.- Tras seis años en los que el silencio y la penumbra dominaron el inframundo maya, las legendarias grutas de Balankanché y Loltún se alistan para recibir de nuevo a viajeros de todo el mundo.
El anuncio retumba con fuerza en el sector turístico de Yucatán, pues la reapertura de estos icónicos atractivos subterráneos parece estar finalmente por concretarse.
El titular de la Secretaría de Turismo del estado, Darío Flota Ocampo, confirmó que en el caso de Balankanché todo se encuentra listo para que en las próximas semanas los primeros visitantes vuelvan a descender por sus pasadizos.
Esta reactivación, apuntó, forma parte de un impulso mayor para revitalizar la oferta nocturna y cultural de la entidad, que ya vio renacer el videomapping de Izamal y que mantiene en marcha el proceso para encender nuevamente la luz y el color en la majestuosa Uxmal.


La pausa obligada de estas cavidades se remonta al convulso año 2020, que comenzó como un cierre preventivo por las restricciones sanitarias de la pandemia y terminó complicándose por el azote del clima, pues la humedad extrema acumulada en las profundidades propició la proliferación de un hongo tóxico que obligó a mantener los accesos sellados para proteger la salud pública.
Durante este tiempo, recordó, los espacios fueron sometidos a intensos trabajos de rehabilitación e infraestructura para garantizar recorridos totalmente seguros.

Darío Flota aclaró que la infraestructura ya está lista, pero el último paso depende del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo federal que debe dar la luz verde definitiva para la operación.
Mientras que Balankanché lidera el regreso, para Loltún no existe aún un día exacto en el calendario, aunque las autoridades confían plenamente en que las puertas de sus impresionantes galerías decoradas con pinturas rupestres, petroglifos y vestigios de los primeros pobladores de la región vuelvan a abrirse antes de que concluya el año.






















