Por Staff
MÉRIDA, Yuc., a 07 de agosto de 2026.— Luego de permanecer cerrado por más de 20 horas, el Periférico de Mérida fue reabierto durante la madrugada de este viernes, con lo que quedó restablecida la circulación en ambos sentidos y en las laterales a la altura del puente de la avenida 86, informó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
El cierre de una de las vialidades más transitadas de la capital yucateca comenzó la mañana del jueves, cuando un grupo de manifestantes bloqueó el paso con llantas, ramas y diversos objetos, en protesta por el desalojo de varias familias en la colonia San José Tecoh. La movilización provocó extensos congestionamientos y obligó a miles de automovilistas a utilizar rutas alternas durante gran parte del día.
A través de un reporte emitido a las 5:22 de la mañana, la SSP confirmó que el tránsito fue restablecido en el kilómetro 6 del Anillo Periférico, permitiendo nuevamente el flujo vehicular tanto en los carriles centrales como en las vías laterales. Con ello concluyó una jornada marcada por afectaciones a trabajadores, transportistas y usuarios del transporte público que diariamente utilizan esta importante vía de comunicación.
¿A qué se debió el bloqueo?
El bloqueo se originó tras un operativo de desalojo realizado en un predio de San José Tecoh, situación que derivó en una protesta de vecinos y personas inconformes que decidieron impedir el paso vehicular como medida de presión. Durante varias horas, autoridades de seguridad y representantes gubernamentales mantuvieron presencia en la zona para atender la situación y evitar mayores incidentes.
Aunque la circulación ya fue normalizada, el conflicto que dio origen a la protesta continúa sin resolverse de fondo. Los habitantes involucrados han manifestado su inconformidad por el desalojo, mientras que las autoridades estatales mantienen abiertas las vías de diálogo para atender las demandas planteadas por los afectados.
La reapertura del Periférico de Mérida pone fin a una de las interrupciones viales más prolongadas registradas en la ciudad en lo que va del año. No obstante, el caso vuelve a evidenciar el impacto que los conflictos sociales pueden generar sobre la movilidad urbana y la necesidad de privilegiar mecanismos de diálogo que eviten afectaciones a miles de ciudadanos.






















