Por Staff
CALI, Col., a 07 de agosto de 2026.— Abelardo de la Espriella asumió este viernes, 7 de agosto de 2026, la Presidencia de Colombia para el periodo 2026-2030, en una ceremonia realizada en Cali que rompió con la tradición de celebrar la investidura en Bogotá. El abogado de 48 años llega al poder con una agenda de mano dura contra el crimen organizado, el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
La llegada de De la Espriella representa un giro hacia la derecha en la política colombiana, después de cuatro años de gobierno de Gustavo Petro. El nuevo mandatario ganó la segunda vuelta presidencial frente al senador Iván Cepeda, en una elección cerrada que puso fin al proyecto político de la izquierda en la Casa de Nariño.
Ejes de trabajo
Uno de los principales ejes de su administración será la seguridad. Durante su campaña, el ahora presidente prometió terminar con las negociaciones de paz con organizaciones armadas que no acepten desmovilizarse y advirtió que los grupos que continúen con actividades criminales serán enfrentados militarmente. También planteó la construcción de megacárceles y una ofensiva contra las estructuras dedicadas al narcotráfico.
De la Espriella también ha planteado reducir el tamaño del Estado hasta en 40 por ciento, disminuir impuestos y modificar el rumbo de algunas políticas impulsadas durante el gobierno de Petro. Sin embargo, sus propuestas deberán enfrentar un escenario económico marcado por déficit fiscal y problemas en el sistema de salud, entre otros desafíos.
La ceremonia de investidura tuvo además un fuerte componente simbólico. Al realizarse en Cali, una de las zonas más golpeadas por la violencia de grupos armados, el nuevo gobierno buscó colocar la seguridad y la recuperación del control territorial en el centro de su mensaje inicial. Tras jurar el cargo, De la Espriella tenía previsto dirigirse a integrantes de las Fuerzas Armadas.
¿Quiénes asistieron?
El acto contó con la presencia de figuras internacionales como el rey Felipe VI de España y varios mandatarios latinoamericanos. La ausencia de Petro marcó el relevo presidencial: el expresidente no reconoce plenamente el resultado electoral y ha anunciado que encabezará la oposición al nuevo gobierno.
Con su llegada a la Presidencia comienza una nueva etapa para Colombia, marcada por el cambio de rumbo político, una estrategia de seguridad más agresiva y una relación distinta con Estados Unidos. El reto para De la Espriella será convertir sus promesas de campaña en políticas capaces de enfrentar la violencia, el narcotráfico, el deterioro fiscal y las tensiones políticas que recibe.






















