MÉRIDA, Yuc., a 10 de agosto de 2026.- Las aguas frente a Yucatán forman parte ahora de la distribución conocida de una de las grandes ballenas más amenazadas del planeta. Científicos de México y Estados Unidos estudiarán durante cinco años a la ballena de Rice (Balaenoptera ricei), luego de que registros recientes confirmaran su presencia en aguas mexicanas frente a Yucatán y Tamaulipas.
El Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML) de la UNAM informó que estas detecciones ocurrieron entre los 200 y 400 metros de profundidad. Adolfo Gracia, investigador del instituto y coprincipal del proyecto, señaló que los registros ampliaron la distribución conocida de la especie a todo el Golfo de México y representan una oportunidad para avanzar en su preservación.
La situación de este cetáceo es especialmente delicada. La información oficial del proyecto señala que su distribución conocida se limita al Golfo de México, donde constituye la única ballena barbada residente, y estima que probablemente queden menos de 100 individuos.
Cinco años siguiendo sus movimientos
La investigación lleva por nombre “Long-term Assessments of Rice’s Whales for Endangered Species Recovery Planning” y tendrá una duración de enero de 2026 a diciembre de 2030.
La investigadora principal es Melissa Soldevilla, del Centro de Ciencias Pesqueras del Sureste de la NOAA. En el equipo participan Kaitlin Frasier, del Instituto Scripps de Oceanografía; Lance Garrison, de NOAA; Adolfo Gracia, de la UNAM; Matthieu Le Henaff, del Laboratorio Oceanográfico y Meteorológico del Atlántico de NOAA, y Arturo Serrano, de la Universidad Veracruzana.
De esta manera, investigadores de la UNAM y la Universidad Veracruzana forman parte de la colaboración científica entre México y Estados Unidos.
El proyecto, financiado con 3 millones 572 mil 490 dólares, establecerá hasta seis sitios de monitoreo acústico pasivo a largo plazo. Los equipos captarán las vocalizaciones de las ballenas y el ruido ambiental, mientras los especialistas recopilarán datos sobre temperatura del fondo marino, salinidad y oxígeno disuelto.
También utilizarán sistemas de seguimiento acústico para evaluar cuántas ballenas vocalizan, estudiar su comportamiento individual y conocer sus patrones de movimiento. Con esta información analizarán tendencias estacionales e interanuales en su densidad relativa y su relación con factores oceanográficos y el ruido ambiental.

¿Qué amenaza a la ballena de Rice?
El Golfo de México es una región altamente industrializada y la especie enfrenta diferentes riesgos asociados con actividades humanas. La información oficial identifica entre ellos colisiones con embarcaciones, ruido proveniente de la exploración energética, derrames de petróleo, desechos marinos y enredos con artes de pesca.
Los resultados servirán para respaldar acciones de manejo y recuperación de la especie, además de aportar información para decisiones relacionadas con el transporte marítimo, la energía, la pesca y la defensa. El proyecto también busca conocer mejor cómo utiliza su hábitat para desarrollar estrategias de reducción de ruido.
El programa RESTORE de NOAA, que aporta los recursos para la investigación, está enfocado en generar conocimiento sobre el Gran Ecosistema Marino del Golfo de México que contribuya a su sustentabilidad a largo plazo.






















