Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 11 de agosto de 2026.— El caso de Rubén Rocha Moya sigue sin dar el siguiente paso. Estados Unidos aún no entrega a México la información requerida sobre la solicitud de detención urgente con fines de extradición, confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien además aclaró que será el propio gobernador de Sinaloa con licencia quien decida si vuelve a ocupar el cargo.
La mandataria explicó que México solicitó a Estados Unidos mayores elementos de prueba para conocer el fundamento de la petición y, especialmente, qué hace que la detención sea considerada urgente. Hasta este martes, esa información no había sido enviada, por lo que el expediente continúa sin avanzar hacia una eventual detención.
El asunto tiene una diferencia importante: lo que Estados Unidos presentó inicialmente no constituye una solicitud formal de extradición, sino una petición de detención provisional con fines de extradición. Para que el procedimiento pueda avanzar, las autoridades mexicanas requieren elementos que permitan justificar la medida.
Desde que el caso salió a la luz, Sheinbaum ha defendido que cualquier acción contra Rocha Moya debe estar respaldada por pruebas suficientes. La Presidenta ha cuestionado incluso la falta de elementos que acrediten la urgencia y ha advertido que México no puede actuar únicamente con base en señalamientos.
Pero mientras el expediente estadounidense permanece pendiente, también está en el aire el futuro político de Rocha Moya. Sheinbaum señaló que es decisión del gobernador con licencia determinar si regresa a la gubernatura, por lo que el Gobierno federal no estaría tomando esa decisión en su lugar.
En pausa
Rocha Moya pidió licencia al cargo en mayo, en medio de la controversia generada por los señalamientos estadounidenses. Desde entonces, el tema jurídico y su situación política han avanzado por caminos paralelos: por un lado, México espera información de Washington; por otro, queda pendiente conocer si el gobernador decide regresar a sus funciones.
Así, el caso permanece en una especie de limbo político y jurídico: Estados Unidos no ha entregado los elementos solicitados, México mantiene bajo revisión la petición y Rocha Moya conserva la decisión sobre su regreso. La pregunta ahora es cuánto tiempo más permanecerá abierto este compás de espera y qué ocurrirá si finalmente llegan las pruebas solicitadas.






















