CIUDAD DE MÉXICO, a 18 de agosto de 2026.— Si de pronto un cantante, actor, deportista o influencer comienza a enviarte mensajes privados, te dice que te eligió entre miles de seguidores y poco después asegura tener sentimientos por ti, antes de emocionarte conviene revisar muy bien quién está detrás de la cuenta.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México alertó sobre la llamada estafa del “Artista Enamorado”, una modalidad en la que ciberdelincuentes suplantan la identidad de personajes conocidos para acercarse a sus seguidores y posteriormente obtener dinero o información personal.
La estrategia aprovecha precisamente la cercanía que las redes sociales han creado entre las figuras públicas y sus audiencias.
Así comienza el fraude
Los delincuentes pueden abrir cuentas falsas o tomar el control de perfiles existentes. Posteriormente contactan a usuarios mediante mensajes privados y les hacen creer que existe un interés especial.
En algunos casos aseguran que prefieren hablar fuera de la plataforma y piden continuar la conversación mediante aplicaciones de mensajería.
Con el paso de los días pueden aparecer mensajes cariñosos, declaraciones sentimentales y promesas de una futura relación o encuentro.
Una vez creada esa confianza, llegan las peticiones.
Entre los argumentos detectados se encuentran gastos médicos, problemas legales, boletos de avión, envío de regalos, pagos de aduanas o supuestas membresías especiales para poder seguir hablando con la celebridad.
El fraude no siempre busca únicamente dinero. Los responsables también pueden solicitar identificaciones, información bancaria, contraseñas o códigos de verificación, datos que podrían utilizarse para tomar el control de otras cuentas o cometer robo de identidad.
No mandes dinero ni códigos
La Policía Cibernética recomienda verificar cuidadosamente cualquier perfil que asegure pertenecer a una figura pública y compararlo con las cuentas oficiales.
También advierte que nunca deben enviarse transferencias, tarjetas de regalo o criptomonedas a personas conocidas exclusivamente por internet.
Conviene desconfiar si el supuesto artista insiste rápidamente en establecer una relación sentimental, promete encuentros personales o plantea una emergencia económica.
Entre las medidas preventivas también se encuentran activar la autenticación en dos pasos, limitar la información personal visible en redes sociales, realizar búsquedas de las fotografías utilizadas por perfiles sospechosos y bloquear o reportar cuentas que suplanten identidades.
Quienes ya hayan entregado dinero o información sensible deben comunicarse con su banco, cambiar sus contraseñas y guardar capturas, enlaces y conversaciones que permitan documentar lo ocurrido.
La advertencia de las autoridades es sencilla, detrás de ese mensaje inesperado de una supuesta celebridad puede no haber una historia romántica, sino un intento de fraude.






















