CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de agosto de 2026.- El desplazamiento de la onda tropical número 31 mantendrá condiciones para lluvias durante los próximos días en el sur y sureste del país, mientras una nueva onda tropical se aproximará posteriormente a la península de Yucatán, por lo que el ambiente inestable persistirá al menos hasta el miércoles.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este lunes la onda tropical 31 se localiza sobre el sureste mexicano y, en combinación con canales de baja presión, una circulación ciclónica en niveles medios y altos de la atmósfera e inestabilidad atmosférica, favorecerá chubascos y lluvias fuertes con descargas eléctricas en varias regiones.
Para este 24 de agosto, el pronóstico contempla lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 milímetros en Veracruz, Oaxaca, Chiapas y el centro de Yucatán. En Campeche, Quintana Roo y Tabasco se esperan intervalos de chubascos de 5 a 25 milímetros.
En la península de Yucatán prevalecerá además ambiente caluroso a muy caluroso. El SMN prevé rachas de 50 a 70 kilómetros por hora en Campeche y de 40 a 60 kilómetros por hora en Yucatán y Quintana Roo.
La onda 31 seguirá avanzando
El martes 25, la onda tropical 31 continuará desplazándose sobre el sur y occidente del territorio nacional. Su interacción con otros sistemas atmosféricos mantendrá lluvias en el sureste, aunque en la península de Yucatán se prevén principalmente intervalos de chubascos de 5 a 25 milímetros en Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Ese día se esperan lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros en el sur de Veracruz, zonas de Oaxaca y el este y sur de Chiapas.
Para el miércoles 26, el escenario volverá a intensificarse en parte del sureste. El pronóstico señala lluvias muy fuertes de 50 a 75 milímetros en el sur y este de Chiapas, así como lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros en Oaxaca, sur de Veracruz, oeste de Tabasco, este de Campeche, este de Yucatán y norte y sur de Quintana Roo.
El SMN anticipa además la aproximación e ingreso de una nueva onda tropical a la península de Yucatán y el sureste mexicano, fenómeno que reforzará nuevamente la probabilidad de precipitaciones en la región.
Las autoridades advierten que las lluvias más intensas pueden ocasionar incremento en ríos y arroyos, deslaves, encharcamientos e inundaciones en zonas bajas.






















