PISTÉ, Yuc., a 24 de agosto de 2026.- La apertura de una base de la Policía Estatal en el antiguo Parador Turístico de Chichén Itzá provocó un nuevo conflicto con vendedores y artesanos, quienes reclaman el espacio como parte de su zona histórica de trabajo y cuestionan la presencia permanente de agentes en el inmueble.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán informó que habilitó las instalaciones como un punto operativo para atender comunidades y carreteras cercanas. Según la corporación, la ubicación permitirá trasladar con mayor rapidez a policías y unidades hacia Pisté y otras localidades de la región. La autoridad aclaró que la concentración de vehículos oficiales no correspondía a un operativo contra comerciantes.
Vendedores reclaman el inmueble
El viejo parador dejó de funcionar después de que el Gobierno federal modificó el acceso a la zona arqueológica con la apertura del nuevo Centro de Atención a Visitantes (Catvi). La SSP indicó que el inmueble pertenece a Cultur Servicios y que desde allí realizará de forma permanente tareas de prevención, vigilancia y atención de reportes.
Sin embargo, vendedores ambulantes y artesanos sostienen que el parador construido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) les pertenece como espacio de trabajo. Durante una visita al lugar, señalaron que el edificio no cuenta con letreros que lo identifiquen como base de la SSP y preguntaron bajo qué autorización comenzó a utilizarse con esa finalidad.
Comerciantes mantienen disputa legal
Representantes de los colectivos Tu’umben K’iin y Comunidades por la Autonomía afirmaron que en el inmueble todavía permanece mercancía de los comerciantes. También señalaron que mantienen en trámite el amparo 1219/2026 y solicitaron la intervención de la Presidencia de México, la Codhey, la Unesco y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Estas acusaciones corresponden a la postura de los colectivos y no constituyen una resolución sobre la propiedad del parador.
La conversión del antiguo parador en una base policial de Chichén Itzá reavivó así una disputa que comenzó tras el cierre del acceso anterior. Mientras la SSP defiende el sitio como estratégico para reforzar la seguridad, los vendedores exigen recuperar el área y mantener una segunda entrada a la zona arqueológica; hasta ahora, las autoridades no han informado de un acuerdo con los inconformes.























