WASHINGTON, EU., a 28 de agosto de 2026.— Donald Trump volvió a sacudir el tablero internacional. El presidente de Estados Unidos anunció un acuerdo con Venezuela para asegurar el control mayoritario de más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo, una cantidad que, según afirmó, permitirá duplicar con creces las reservas estadounidenses. Trump presentó la operación como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial” en un mensaje publicado originalmente en Truth Social y reproducido en X.
El mandatario aseguró que el pacto fue gestionado por integrantes de su gobierno, autoridades interinas venezolanas y empresas privadas, sin costo para los contribuyentes de Estados Unidos. Associated Press confirmó el anuncio, aunque precisó que el gobierno venezolano no había ofrecido inicialmente una respuesta pública detallada. Tampoco se divulgaron de inmediato el documento completo, la duración del acuerdo o la identidad de todas las compañías participantes.
¿EU realmente duplicará sus reservas?
La cifra presentada por Trump resulta impactante: Estados Unidos tenía aproximadamente 46 mil millones de barriles de reservas probadas al cierre de 2024, de acuerdo con la Administración de Información Energética. Incorporar derechos sobre más de 65 mil millones de barriles venezolanos superaría matemáticamente ese volumen. Sin embargo, esto no significa que el petróleo llegará de inmediato a territorio estadounidense: se trata de crudo bajo tierra que deberá extraerse, procesarse y transportarse durante años.
El principal premio para Washington sería asegurar una enorme fuente de energía en el continente americano y reducir su vulnerabilidad frente a conflictos en otras regiones. Además, el crudo pesado de Venezuela puede ser procesado por varias refinerías de la costa estadounidense del Golfo de México. Trump promete más suministro y gasolina más barata, pero los efectos no serían inmediatos: recuperar los deteriorados pozos, oleoductos, refinerías y sistemas eléctricos venezolanos requeriría inversiones multimillonarias.
¿Venezuela tiene una oportunidad económica?
Para Venezuela, dueña de las mayores reservas petroleras probadas del planeta, el acuerdo podría significar inversión extranjera, empleos, tecnología y una recuperación de sus exportaciones. El país posee más de 300 mil millones de barriles de reservas, pero su capacidad para convertir esa riqueza en ingresos se desplomó por años de desinversión, deterioro industrial y aislamiento. Las negociaciones involucrarían más de una docena de campos cuya modernización podría elevar la producción.
Pero el pacto también plantea una pregunta explosiva: ¿quién controlará realmente el petróleo venezolano y cómo se repartirán sus ganancias? Sin contratos públicos ni reglas detalladas, persisten dudas sobre la soberanía energética, la validez jurídica del acuerdo y el porcentaje de ingresos que permanecerá en Venezuela. El anuncio puede marcar el inicio de una recuperación económica para el país sudamericano o consolidar una dependencia histórica de Washington; por ahora, Trump ya convirtió el petróleo venezolano en el centro de una nueva disputa económica y geopolítica.






















