MÉRIDA, Yuc., a 04 de septiembre de 2026.- Para los pescadores de Yucatán, el sargazo podría dejar de ser solamente un problema asociado a las costas y convertirse en una actividad vinculada con su recolección y posterior aprovechamiento, luego de que autoridades ambientales federales plantearan incorporar al sector pesquero a una estrategia más amplia alrededor de esta macroalga.
La subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Marina Robles García, reconoció que hasta ahora ha faltado involucrar a los pescadores en este proceso y planteó involucrar al sector pesquero en estrategias de pesca del sargazo, con el fin de contar con material de la calidad requerida para su aprovechamiento
El planteamiento surgió durante una visita al Centro de Tecnologías y Ciencias del Agua y de las Algas y a la Planta de Implementaciones Estratégicas Marinas, donde autoridades federales y estatales revisaron alternativas para el aprovechamiento del sargazo.
Robles García señaló que otro de los acuerdos fue buscar una reunión con la Asociación de Aguacateros, sector que podría convertirse en comprador de productos derivados del sargazo debido a su actividad exportadora.

Buscan conectar recolección, compradores y financiamiento
Además de incorporar al sector pesquero, la propuesta contempla explorar mecanismos de financiamiento mediante banca pública o privada, con posibles tasas preferenciales, para proyectos relacionados con este tipo de aprovechamiento.
La planta visitada tiene capacidad para transformar hasta 20 mil toneladas de sargazo y otras materias orgánicas en bioinsumos y sistemas para el tratamiento de agua, de acuerdo con la información difundida por la Semarnat.
Durante la jornada, el gobernador Joaquín Díaz Mena señaló que en Yucatán ya existe un proceso para producir biofertilizante líquido a partir de esta materia orgánica y que se ha considerado su uso entre citricultores en sustitución del fertilizante que reciben actualmente.
El recorrido también incluyó la supervisión del Programa de Manejo Integral de Playa en el tramo Progreso-Telchac, donde se revisaron acciones relacionadas con la restauración de playas y zonas costeras.
La estrategia que se analiza apunta así a vincular distintas etapas, desde la participación de pescadores en la recolección del sargazo hasta su procesamiento, comercialización y eventual financiamiento, con el objetivo de ampliar las alternativas de manejo de la macroalga en Yucatán.






















