Por Staff
NUEVA YORK, EU, a 4 de septiembre de 2026.- ¿El mapa que aprendiste en la escuela mostraba realmente el tamaño de los continentes? La ONU aprobó una resolución para impulsar una nueva forma de representar el planeta y reducir progresivamente el uso de la tradicional proyección de Mercator, señalada por exagerar visualmente el tamaño de las regiones cercanas a los polos.
La propuesta fue presentada por Togo y contó con el respaldo de la Unión Africana. La Asamblea General la aprobó con 164 votos a favor, seis abstenciones y solamente un voto en contra, correspondiente a Estados Unidos. Aunque la decisión representa un respaldo político importante, la resolución es no vinculante y no obliga a los países a retirar de inmediato los mapas de Mercator.
La razón de fondo está en una distorsión que ha acompañado a los mapas durante siglos. La proyección de Mercator fue diseñada para la navegación marítima y conserva adecuadamente ángulos y direcciones, pero modifica las proporciones de las superficies. Conforme una región se aproxima a los polos, su tamaño aparente aumenta considerablemente.
El resultado puede ser sorprendente: África y Groenlandia parecen tener dimensiones similares en determinadas representaciones de Mercator, cuando el continente africano es cerca de 14 veces más grande que la isla. La distorsión también hace que territorios como Europa, Rusia y Canadá aparezcan visualmente mucho mayores respecto de regiones ubicadas cerca del Ecuador.
La alternativa que ha cobrado fuerza es Equal Earth, una proyección de áreas equivalentes que busca mostrar los territorios de acuerdo con su superficie real. El movimiento forma parte de la campaña #CorrectTheMap, respaldada por organizaciones africanas y retomada por la Unión Africana para cuestionar la representación histórica del continente.
El cambio, sin embargo, no ocurrirá de un día para otro ni significa que Mercator desaparezca de todos los mapas. La resolución busca que gobiernos, escuelas, organismos internacionales y empresas tecnológicas consideren proyecciones más precisas cuando el objetivo sea comparar el tamaño de los territorios. Para sus promotores, el mensaje es claro: cambiar el mapa también puede cambiar la manera en que vemos el mundo.






















