Por Staff
TEKAX, Yuc., a 07 de septiembre de 2026.- El territorio de Tekax amplió su superficie destinada a la conservación de la biodiversidad con la certificación de cuatro nuevas Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), que en conjunto representan 8,900 hectáreas de selvas y ecosistemas de importancia para la fauna de Yucatán.
Los certificados fueron entregados por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) a los ejidos Benito Juárez, Nuevo Dzitas, San Juan Tekax y San Diego Buenavista, cuyos territorios quedaron incorporados a este esquema de conservación voluntaria. La medida fortalece además la conectividad ecológica en el sur del estado.
Las nuevas áreas conservan principalmente selva mediana subcaducifolia y selva baja espinosa subperennifolia, ecosistemas que albergan una amplia diversidad de especies. De acuerdo con la Conanp, entre sus habitantes se encuentran jaguarundi, ocelote, tigrillo, jaguar y puma, cinco de las seis especies de felinos silvestres que existen en México.
La presencia de estos depredadores también ofrece una señal sobre las condiciones del entorno. La Conanp ha señalado que el monitoreo de especies como jaguares, pumas, ocelotes, jaguarundis y tigrillos permite conocer mejor el estado de conservación de los ecosistemas y la importancia de mantener conectados sus hábitats.
Yucatán amplía su territorio de conservación
Con estas cuatro incorporaciones, Yucatán llega a 14 ADVC, que en conjunto representan 20 mil 907 hectáreas destinadas a la conservación. Este tipo de certificaciones permite que ejidos y propietarios participen directamente en la protección de sus territorios, complementando otros mecanismos de conservación ambiental.
El avance resulta especialmente relevante para el sur de Yucatán, donde la conservación de grandes superficies de selva puede favorecer el desplazamiento de especies y mantener corredores naturales. La Conanp ha destacado recientemente la participación de comunidades y ejidos de Tekax en acciones que buscan fortalecer la conectividad ecológica y la gobernanza territorial mediante esquemas de conservación voluntaria.
La certificación coloca así bajo un compromiso formal de conservación miles de hectáreas que funcionan como refugio para especies silvestres, al tiempo que refuerza la participación de las comunidades en la protección de la biodiversidad de Yucatán.






















