Por Staff
TENOSIQUE, Tab., a 08 de septiembre de 2026.- ¿Qué relación tenían una espina de bagre y los aguijones de una raya con los antiguos rituales mayas? Esa es una de las preguntas que especialistas intentan responder tras analizar cuatro piezas recuperadas de contextos funerarios durante el salvamento arqueológico del Tren Maya.
Los objetos fueron encontrados en junio de 2021 en el Tramo 1 del Tren Maya, de 226 kilómetros entre Palenque, Chiapas, y Escárcega, Campeche. El área de hallazgo se ubica cerca del río Usumacinta, en las proximidades de Tenosique, Tabasco, donde también fueron localizados restos humanos asociados con algunas de las piezas.
Esto investigan
El estudio, todavía en desarrollo, es encabezado por Marisol Arce Acosta, titular del Laboratorio de Zooarqueología del Proyecto Marco de Salvamento Arqueológico Tren Maya, junto con el arqueólogo Said Amiel Luna Limón. Una de las principales líneas de investigación es determinar si estos objetos fueron utilizados para realizar autosacrificios, una práctica ampliamente documentada entre los antiguos mayas.
El autosacrificio implicaba provocar voluntariamente la salida de sangre para ofrecerla a los seres sobrenaturales y cumplir una función de purificación. Las fuentes señalan que los rituales podían involucrar distintas partes del cuerpo y que, en las Tierras Bajas del Sur, el aguijón de raya fue uno de los instrumentos empleados para provocar las heridas.



Los especialistas identificaron que los aguijones corresponden a las familias Dasyatidae y Myliobatidae, especies de agua salada, mientras que la espina de bagre pertenece a la familia Ictaluridae, de agua dulce. Esta última resulta particularmente llamativa, ya que su presencia en posibles contextos de autosacrificio es mucho menos común, aunque sus características físicas permitirían utilizarla con ese propósito.
Más allá de confirmar o descartar su función ritual, las piezas ofrecen una ventana hacia la relación de los antiguos mayas con su entorno. Su asociación con entierros y con elementos vinculados simbólicamente al inframundo o Xibalbá podría aportar nuevos datos sobre las creencias religiosas, mientras que su origen revela que los ríos también fueron importantes proveedores de alimentos y materias primas para objetos ceremoniales.






















