Por Staff
Israel ordenó el cierre del consulado británico en Jerusalén Este como represalia por las nuevas restricciones comerciales anunciadas por Reino Unido contra productos provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, anunció la medida este martes y acusó al gobierno británico de intervenir en los asuntos internos de Israel y en su proceso electoral. Las represalias fueron coordinadas con el primer ministro Benjamin Netanyahu, de acuerdo con el funcionario.
El consulado británico en Jerusalén Este mantiene funciones relacionadas con los territorios palestinos y está acreditado ante la Autoridad Palestina en Cisjordania. La medida no implica el cierre de la embajada británica en Israel, ubicada en Tel Aviv.
Israel anuncia más represalias contra Reino Unido
El cierre del consulado forma parte de un paquete de medidas anunciado por Sa’ar. Israel también determinó que Reino Unido quede fuera de la misión de coordinación encabezada por Estados Unidos para Gaza y anunció el fin de la participación británica en el entrenamiento de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en Cisjordania.
Además, Israel impondrá restricciones de entrada a una docena de ciudadanos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn y la diputada Zarah Sultana. La lista incluye también a otros legisladores británicos de izquierda.
Sa’ar calificó las medidas británicas como una injerencia en los asuntos de un Estado soberano y en su proceso electoral, mientras Israel se prepara para celebrar elecciones legislativas a finales de octubre.
Reino Unido endurece medidas contra los asentamientos
La respuesta israelí ocurrió después de que Reino Unido anunciara nuevas restricciones contra actividades comerciales vinculadas con los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Londres anunció una prohibición para importar determinados productos procedentes de esos asentamientos y medidas contra empresas involucradas en su financiamiento, construcción, infraestructura, servicios inmobiliarios y comercialización.
El gobierno británico justificó las acciones por la expansión de los asentamientos y la violencia de colonos contra palestinos, al considerar que estas actividades amenazan la viabilidad de una solución de dos Estados.
El secretario de Exteriores británico, Ed Miliband, también acusó a grupos de colonos de llevar a cabo una campaña de violencia contra palestinos y señaló que la ocupación israelí de Cisjordania constituye una violación del derecho internacional.
Crece la presión internacional sobre Israel
Las medidas británicas forman parte de una iniciativa respaldada por otros países. Francia, Canadá y varias naciones europeas anunciaron restricciones comerciales relacionadas con productos provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania.
En total, 12 países han anunciado medidas o acciones contra actividades vinculadas con los asentamientos, en medio de una creciente presión internacional para frenar su expansión y preservar la posibilidad de establecer un Estado palestino.
Israel, por su parte, ha rechazado las sanciones y considera que las acciones de otros gobiernos constituyen una interferencia en sus asuntos internos.
El cierre del consulado británico en Jerusalén Este marca una nueva escalada en las relaciones entre Israel y Reino Unido, que se han deteriorado por sus diferencias sobre los asentamientos, la situación en Gaza y el futuro de los territorios palestinos.






















