CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de septiembre de 2026.— La reforma que obligaría a renunciar a una segunda nacionalidad a quienes busquen la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México enfrenta nuevas críticas mientras se acerca su discusión en el pleno del Senado.
Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, lanzó este domingo un llamado a los 128 senadores para votar en contra del proyecto, al considerar que establecer ese requisito afectaría a mexicanos con doble nacionalidad y, particularmente, a familias vinculadas con la comunidad migrante en Estados Unidos.
“La doble nacionalidad no significa doble lealtad”, sostuvo Rubin en el pronunciamiento. También afirmó que la reforma podría dividir a los ciudadanos entre “mexicanos de primera y mexicanos de segunda” y pidió a los legisladores considerar a quienes viven entre México y Estados Unidos.
La reforma no plantea retirar la doble nacionalidad de manera general, sino establecer un requisito específico para quienes pretendan competir por determinados cargos ejecutivos.
Sheinbaum espera que el Senado la apruebe este lunes
Este mismo domingo, durante el cierre de su gira nacional en el Zócalo de la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a defender la reforma y expresó su expectativa de que el Senado la apruebe la próxima semana.
“Y el día de mañana, esperamos que se apruebe en el Senado una reforma histórica: que toda persona que desee ser gobernador, jefe de Gobierno o Presidente de la República solo puede ser mexicano, no puede tener doble nacionalidad”, afirmó durante su discurso.
La declaración coloca la discusión en la antesala de una posible votación en el pleno, aunque la expectativa expresada por la Presidenta no sustituye la convocatoria formal del Senado.
El dictamen ya superó las comisiones
El proyecto modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Quien tenga otra nacionalidad y pretenda registrarse como candidato a alguno de esos cargos tendría que renunciar a ella previamente. La propuesta también establece restricciones para adquirir otra nacionalidad o invocar una distinta de la mexicana mientras se ejerza el cargo.
La Cámara de Diputados aprobó la reforma el 22 de septiembre y la remitió al Senado. Un día después, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos Primera la avalaron con 23 votos a favor y nueve en contra, por lo que quedó en condiciones de pasar al pleno.
La oposición también ha cuestionado el proyecto. El panista Marko Cortés sostuvo durante la discusión en comisiones que implicaría una regresión en derechos políticos para mexicanos con doble nacionalidad.
Desde el Ejecutivo, Sheinbaum ha defendido que la medida busca garantizar que quienes encabecen el Poder Ejecutivo federal o los gobiernos estatales tengan únicamente nacionalidad mexicana.
Con el dictamen ya aprobado en comisiones y el llamado de Rubin a votar en contra, la discusión entra ahora en su fase decisiva en el Senado.






















