Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de octubre de 2026.- Pedir comida desde el celular puede parecer una opción económica y práctica, pero el precio que aparece en el menú no siempre es el que finalmente paga el consumidor. La Profeco advirtió que las aplicaciones de comida a domicilio pueden sumar distintos cargos que elevan considerablemente el costo de un pedido.
El problema puede comenzar desde el propio menú. De acuerdo con la Revista del Consumidor, algunos restaurantes ofrecen sus platillos a precios más altos dentro de las aplicaciones para compensar las comisiones que cobran las plataformas a los establecimientos. Así, un platillo que inicialmente parece tener un precio atractivo puede aumentar antes de llegar al momento de pagar.
A ese sobreprecio pueden añadirse otros conceptos, entre ellos la tarifa de servicio, el costo de entrega y, en determinados casos, el cargo por pedido pequeño. También puede existir un incremento por alta demanda, particularmente durante ciertos horarios o cuando las condiciones climáticas reducen la disponibilidad de repartidores.
Otro punto que puede modificar la cuenta son las suscripciones o membresías. Aunque algunas plataformas las promocionan como una forma de ahorrar en los pedidos, Profeco recomienda revisar si realmente representan un beneficio de acuerdo con la frecuencia de uso. En cuanto a la propina, la dependencia recuerda que es voluntaria y que no puede ser impuesta al consumidor.
Antes de confirmar, revisa
Antes de confirmar una compra, la recomendación es revisar el desglose completo del ticket y comparar el precio del platillo con el menú oficial del restaurante. También puede ser útil verificar si el establecimiento cuenta con servicio de entrega propio, pues podría ofrecer un costo diferente o promociones que no están disponibles en las aplicaciones.
La comodidad, señala Profeco, tiene un precio, pero el consumidor puede decidir cuánto está dispuesto a pagar por ella. Comparar antes de ordenar, revisar cada cargo y establecer un presupuesto para los pedidos son algunas de las medidas que pueden evitar que una comida que parecía económica termine representando un gasto mucho mayor.
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