OAXACA, Oax., a 12 de octubre de 2026.— Un papalote que originalmente costaba entre mil y mil 400 pesos ahora puede encontrarse en venta por más de 35 mil. La diferencia de precio encendió las alertas entre los familiares del artista Francisco Toledo, quienes advirtieron sobre la comercialización de estas piezas como si fueran obras únicas o de edición limitada.
Mediante un pronunciamiento difundido por la familia Toledo, se aclaró que los papalotes fueron concebidos como objetos de reproducción para acercar el arte a más personas, no como piezas exclusivas destinadas al mercado de coleccionistas.
El documento señala que, en fechas recientes, las redes sociales de Francisco Toledo A.C. recibieron notificaciones sobre la venta de estos artículos a precios elevados, situación que motivó una explicación pública sobre su origen.
No son obras únicas
La familia explicó que algunos papalotes llevan la firma del artista, pero eso no significa que se trate de ejemplares exclusivos.
Precisó que el maestro firmó personalmente determinadas piezas cuando intentaba recaudar recursos para apoyar a los espacios culturales que fundó. Sin embargo, fueron pocos los papalotes intervenidos directamente por él.
También aclaró que los ejemplares comercializados se elaboraron mediante esténciles y papel hecho a mano, siguiendo un procedimiento que permitía reproducirlos.
Ante las ofertas actuales, consideró injustificado que se cobren cantidades exorbitantes por objetos que no pertenecen a una edición limitada.
Piden informar antes de vender
La familia solicitó a quienes comercializan los papalotes explicar correctamente sus características, materiales y procedencia, sin presentarlos como piezas únicas.
También pidió evitar afirmaciones sobre una supuesta participación de la familia o de las asociaciones culturales fundadas por Toledo en estas ventas.
Los papalotes se elaboraron en el Taller Arte Papel Oaxaca, una cooperativa fundada por el artista, quien aportó equipo y materiales para su producción.
Finalmente, las asociaciones Amigos del IAGO y del Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, junto con Francisco Toledo A.C., aclararon que no emiten certificados ni opiniones sobre la autenticidad de los papalotes o las firmas que contienen.






















