CIUDAD DE MÉXICO, a 13 de octubre de 2026.— Estás en una tienda departamental, buscas una prenda y notas que el personal de seguridad no deja de observarte. Cambias de sección y el mismo guardia vuelve a aparecer. Si esa vigilancia responde únicamente a tu forma de vestir, tono de piel o apariencia, podrías estar enfrentando un acto de discriminación.
Sobre estas situaciones alertó Iván Escalante Ruiz, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en un video difundido mediante las redes sociales oficiales de la Revista del Consumidor.
El funcionario advirtió sobre el perfilamiento racial, una práctica que ocurre cuando una persona es vigilada, perseguida o tratada como sospechosa por prejuicios relacionados con su origen étnico, aspecto físico o vestimenta.
Escalante Ruiz señaló que estas conductas pueden comenzar con un seguimiento dentro del establecimiento y terminar en interrogatorios, revisiones de pertenencias o intercepciones injustificadas.
¿Qué hacer ante un caso de discriminación?
La Revista del Consumidor recordó que todas las personas tienen derecho a ingresar a establecimientos comerciales, elegir productos, solicitar servicios y realizar compras sin recibir un trato diferente por su apariencia.
Si un consumidor considera que sufrió discriminación, puede presentar una queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Los canales disponibles incluyen el correo quejas@conapred.org.mx y los teléfonos 800 543 0033 y 55 5262 1490, el organismo también ofrece información en su sitio www.conapred.org.mx
La apariencia sigue marcando diferencias
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) 2022, el 23.7% de las personas adultas manifestó haber experimentado discriminación.
Entre quienes reportaron estos hechos, el 30.6% señaló su vestimenta o arreglo personal como motivo, mientras que el 13.1% mencionó el tono de piel.
En su publicación de octubre, la Revista del Consumidor advirtió que las empresas también tienen responsabilidad en prevenir estas conductas mediante capacitación y supervisión del personal.
La recomendación para los consumidores es no normalizar estas experiencias y acudir a los canales correspondientes cuando consideren que sus derechos fueron vulnerados.






















