Por Staff:
CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO, a 13 de octubre de 2026.— La canasta básica en México se encareció de forma significativa durante el noveno mes del año, obligando a los hogares a destinar un promedio de 4,951.66 pesos mensuales en zonas urbanas para cubrir sus necesidades elementales. De acuerdo con el reporte oficial difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), esta cifra representa un alza de 46.33 pesos en comparación con el mes de agosto. Asimismo, se registró un incremento anual del 4.4%, un porcentaje que se ubica sensiblemente por encima del índice de inflación general nacional, situado en 3.5%.
Presión inflacionaria sobre las Líneas de Pobreza por Ingresos
El encarecimiento constante afecta de manera directa la capacidad de compra de las familias mexicanas. El Inegi detalló que las Líneas de Pobreza por Ingresos registraron un avance anual del 4.4% tanto en el ámbito urbano como en el rural, superando por 0.9 puntos porcentuales el ritmo de la inflación general del país. Este comportamiento refleja cómo el costo de los insumos indispensables para evitar la pobreza por ingresos avanza más rápido que el índice general de precios al consumidor.
En las áreas rurales, el monto requerido por persona para adquirir este conjunto básico de bienes y servicios llegó a los 3,553.70 pesos mensuales, experimentando un incremento equivalente al 4.4% respecto al mismo periodo del año anterior. Las autoridades métricas destacan que estas líneas de pobreza sirven como un umbral determinante para medir la pobreza multidimensional en el territorio nacional.
Productos que encarecen la canasta básica en México
El principal motor detrás del alza en los costos esenciales fue el comportamiento del rubro alimentario. Entre los productos agrícolas que registraron un mayor impacto destaca la cebolla, con un repunte anual del 89.8%, seguida por el jitomate con un 26.7%. Por su parte, los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar reportaron un aumento del 5.8%, convirtiéndose en el componente urbano de mayor incidencia. En el ámbito rural, la cebolla encabezó la lista de presiones, seguida de las comidas preparadas fuera de casa.
Adicionalmente, los componentes no alimentarios de la canasta básica en México mostraron incrementos relevantes. El transporte público escaló un 8.4% en las ciudades y un 9.2% en el campo, mientras que los servicios de educación, cultura y recreación sufrieron alzas de entre 5.8% y 5.9% anual. Ante este panorama, la canasta de alimentos representó más del 60% de la variación total del costo de vida en ambas zonas.






















