Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, 16 de febrero de 2026.- El inicio de 2026 reflejó un ajuste en la percepción económica de los hogares mexicanos, un factor que puede incidir directamente en la dinámica comercial y económica de la Península de Yucatán.
En enero, el Indicador de Confianza del Consumidor se ubicó en 44.0 puntos, cifra que representó una disminución mensual de 0.6 puntos y una caída anual de 2.7 puntos, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor.
Aunque el retroceso es moderado, el comportamiento del indicador resulta especialmente relevante para estados como Quintana Roo, donde el turismo y los servicios concentran una parte significativa del empleo y dependen en gran medida del consumo interno.
En Yucatán y Campeche, una menor percepción sobre la situación económica puede influir en las decisiones de gasto de las familias y en el ritmo del comercio local, sectores clave para la estabilidad regional.
Fuerte caída
El reporte señala que los cinco componentes del índice registraron variaciones negativas durante el mes, principalmente aquellos relacionados con la situación económica del país, tanto en el presente como en las expectativas a 12 meses, lo que refleja una postura más reservada entre los consumidores.
La percepción sobre la situación económica actual del país se colocó en 38.8 puntos, con una baja anual de 4.6 puntos, confirmando un deterioro en la evaluación del entorno económico nacional.
En una región donde actividades como el turismo, la construcción y el comercio están estrechamente ligadas al comportamiento del consumo, este indicador adquiere especial relevancia.
Respecto a la expectativa económica nacional para los próximos 12 meses, el componente descendió a 43.9 puntos, con un retroceso anual de 6.5 puntos, lo que sugiere un escenario de mayor prudencia financiera entre los hogares.
Consumo duradero
Por su parte, el indicador que mide las posibilidades actuales para adquirir bienes de consumo duradero, como electrodomésticos o mobiliario, se mantuvo en 30.5 puntos, sin variaciones relevantes, lo que apunta a una demanda contenida.
En conjunto, los resultados de enero reflejan un arranque de 2026 marcado por ajustes en la percepción económica, cuyo impacto en la región dependerá de la evolución del consumo y de las condiciones económicas durante los próximos meses.






















