Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, 17 de febrero de 2026.- Bajo el cielo de Ciudad Carnaval, la capital yucateca se transformó en un lienzo vivo, donde el blanco inmaculado de los ternos y el brillo de los hilos de seda eclipsaron cualquier reflector.
Más de 40 mil asistentes, entre locales y visitantes, fueron testigos del Lunes Regional 2026, una jornada donde la elegancia, la gallardía y el orgullo cultural de cientos de mestizas y mestizos recordaron por qué Mérida es el corazón cultural del sureste.

El desfile se convirtió en un despliegue de identidad, haciendo vibrar el derrotero con el zapateo rítmico de las alpargatas golpeando el pavimento, al compás de la jarana y los aplausos del público.
Considerado el alma del carnaval, este desfile refleja la esencia de colonias y barrios, donde las familias desempolvan sus mejores galas para mostrar sus raíces y tradiciones. El asombro fue total entre los turistas, quienes admiraron la complejidad de los bordados y el porte de los ballets folclóricos.
La sorpresa alcanzó su punto máximo cuando 300 alumnos del Centro Municipal de Danza convirtieron la calle en una pista monumental, ejecutando jaranas clásicas como “La Fiesta del Pueblo” y “Las Mujeres que se pintan”.

El público disfrutó también de la estampa de la corrida de vaquillas, con toritos de luces y caballos de papel que recrearon la magia de las fiestas patronales, seguidas por el misticismo del ballet Jaguares Danzantes, cuyas raíces mayas y el eco del tunkul transportaron a los asistentes a un pasado ancestral.
El encanto llegó incluso a cuatro patas, cuando los “reyes caninos” desfilaron con trajes regionales, robando sonrisas y flashes. La energía subió con la presencia de Marlene Favela y Caín Guzmán, quienes contagiaron su entusiasmo a cada bloque del contingente.
Finalmente, la Gran Vaquería selló la noche entre música, zapateado y el eco de las tradicionales “¡Bomba!”, dejando al público a la espera de la edición 2027.






















