Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 23 de febrero de 2026.- La tigresa blanca que nació y creció en el Zoológico El Centenario inició una nueva etapa al ser trasladada al Parque Zoológico Animaya, donde buscará contribuir a la conservación de su especie.
Para el traslado se desplegó un operativo que incluyó equipo de veterinarios y técnicos que trabajaron a contrarreloj para llevar al ejemplar a su destino, informó Sandra Bautista, técnica a cargo del cuidado de la tigresa.
En el Zoológico Bicentenario Animaya tendrá la oportunidad de emparejarse con un tigre de bengala macho, como parte de una estrategia de conservación de la vida silvestre para preservar y fortalecer especies en peligro de extinción, destacó Sandra.
Antonio Ávila, técnico del equipo, relató parte de las acciones del operativo: “Uno de nosotros colocaba el oxígeno directamente en las fosas nasales, mientras otro monitoreaba sus respiraciones; cada segundo era importante”.

“Balam Balam”, su nuevo santuario
Ahora el nuevo hogar de la tigresa es el Parque Zoológico Animaya, específicamente el moderno Felinario “Balam Balam”, inaugurado en 2025, un recinto de vanguardia con ocho estructuras diseñadas bajo los más altos estándares de bienestar animal.
El objetivo es claro y ambicioso: lograr la integración de la pareja para fomentar la reproducción bajo supervisión profesional, como una luz de esperanza para la conservación de estos felinos.
De acuerdo con la presidenta municipal, Cecilia Patrón, la tigresa vivirá en un felinario que cuenta con zonas verdes, hondonadas y casas de noche, espacios diseñados para garantizar su calidad de vida.
Animaya, subrayó, ha evolucionado de ser una obra conmemorativa a una Unidad de Manejo y Aprovechamiento de la Vida Silvestre (UMA) de referencia nacional. Su éxito, dijo, se debe a la profesionalización del equipo y al respaldo de la sociedad.
El espacio ya alberga a más de 16 ejemplares, muchos rescatados de situaciones críticas como incendios forestales.
“La tigresa blanca ya no es solo un ejemplar en un inventario; es el símbolo de una ciudad que entiende que proteger a la fauna es, en última instancia, asegurar un futuro más justo para todos”, apuntó.






















