KIEV, Ucrania, a 24 de febrero de 2026. Ucrania recuerda este día el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa, un conflicto que transformó la seguridad del continente europeo y que, cuatro años después, continúa activo. La fecha estuvo marcada por actos conmemorativos, mensajes de solidaridad internacional y renovados compromisos de apoyo por parte de países de Europa.
Desde el 24 de febrero de 2022, la ofensiva lanzada por Rusia derivó en un enfrentamiento de gran escala con fases de intensos combates, ofensivas y contraofensivas, así como ataques recurrentes a infraestructura civil y energética. Aunque el frente ha cambiado con el tiempo, el conflicto se ha convertido en una guerra de desgaste sin una solución definitiva.
Organismos internacionales estiman que la guerra ha provocado más de 15 mil civiles muertos, decenas de miles de heridos y millones de personas desplazadas, tanto dentro del territorio ucraniano como hacia otros países europeos. La crisis humanitaria se mantiene como una de las más graves del continente en las últimas décadas.
Un aniversario de resistencia
En el aniversario, líderes de la Unión Europea reafirmaron su respaldo político, económico y militar a Kiev, destacando que la defensa de Ucrania es fundamental para preservar la estabilidad regional. Desde 2022, Europa ha canalizado miles de millones de euros en ayuda financiera, asistencia humanitaria y equipamiento militar.
Países europeos han contribuido con armamento defensivo, entrenamiento de tropas, ayuda presupuestaria y acogida de refugiados, además de sanciones económicas contra Moscú. Paralelamente, se han impulsado planes de reconstrucción a largo plazo, ante los severos daños en vivienda, transporte y energía.
A cuatro años del inicio del conflicto, los esfuerzos diplomáticos continúan, con contactos esporádicos entre las partes y la participación de actores internacionales. Sin embargo, las diferencias sobre territorio, seguridad y garantías mantienen estancadas las negociaciones, lo que prolonga la incertidumbre sobre el fin de la guerra.
Al entrar en su quinto año, la guerra en Ucrania deja un saldo devastador y una región profundamente impactada. Mientras Europa mantiene su apoyo como pilar clave para Kiev, la comunidad internacional enfrenta el desafío de impulsar una salida negociada que ponga fin a uno de los conflictos más prolongados y costosos del siglo XXI.






















