Ciudad de México.— El Gobierno de México y Estados Unidos iniciaron formalmente el proceso preparatorio para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el anuncio de la primera ronda de discusiones bilaterales entre ambos países. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense (USTR), Jamieson Greer, confirmaron que los equipos técnicos comenzarán negociaciones en las próximas semanas.
La reunión inicial entre los negociadores está prevista para la semana del 16 de marzo, como parte de los trabajos previos a la Revisión Conjunta del T-MEC, mecanismo establecido en el propio acuerdo comercial para evaluar su funcionamiento y plantear posibles ajustes. Las autoridades anticiparon que los encuentros continuarán de manera regular conforme avance el proceso.
Durante el anuncio, ambas partes instruyeron a sus equipos a analizar medidas que aseguren que los beneficios del acuerdo comercial favorezcan principalmente a los países miembros. Entre los puntos prioritarios destacan la reducción de la dependencia de importaciones provenientes de otras regiones, el fortalecimiento de las reglas de origen y el reforzamiento de la seguridad de las cadenas de suministro en América del Norte.
Estas discusiones se desarrollan en un contexto en el que México y Estados Unidos mantienen una de las relaciones comerciales más dinámicas del mundo. De acuerdo con datos del Departamento de Comercio estadounidense, México se ha consolidado como el principal socio comercial de Estados Unidos, superando a China y Canadá en valor de intercambio total en los últimos años.
Acuerdo clave para la economía regional
El T-MEC, vigente desde julio de 2020, sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y regula más de un billón de dólares en comercio anual entre los tres países. El acuerdo abarca sectores estratégicos como la industria automotriz, la manufactura, la agricultura y el comercio digital, además de incorporar capítulos sobre normas laborales, medio ambiente y economía digital.
Especialistas señalan que la revisión programada representa una oportunidad para ajustar el acuerdo a las nuevas condiciones del comercio global, particularmente en temas como nearshoring, relocalización de industrias y resiliencia de las cadenas de suministro, fenómenos que han ganado relevancia tras las disrupciones logísticas registradas en los últimos años.
El inicio de las conversaciones es seguido de cerca por el sector empresarial de América del Norte, que considera al T-MEC uno de los pilares de la integración económica regional. Analistas prevén que la revisión busque consolidar a la región como un bloque competitivo frente a Asia y Europa, reforzando la producción regional y la cooperación industrial.
La primera ronda de negociaciones marcará así el punto de partida para un proceso que podría redefinir aspectos estratégicos del comercio en América del Norte, en momentos en que la integración productiva entre México y Estados Unidos continúa profundizándose en sectores clave como automotriz, energía, tecnología y manufactura avanzada.





















