BRASILIA, a 13 de marzo de 2026.— El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro fue ingresado este viernes en una unidad de terapia intensiva en un hospital de Brasilia luego de presentar un cuadro de bronconeumonía bacteriana bilateral, informaron médicos que lo atienden tras su traslado desde la prisión donde cumple condena.
De acuerdo con el parte médico difundido por su esposa, Michelle Bolsonaro, el exmandatario de 70 años llegó al hospital DF Star con fiebre alta, baja saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos. Los exámenes clínicos confirmaron una infección pulmonar, por lo que se determinó su ingreso a cuidados intensivos y el inicio de tratamiento con antibióticos administrados por vía intravenosa.
Uno de los especialistas que participa en su atención señaló a periodistas que el estado de salud del exgobernante es considerado grave y que permanecerá hospitalizado al menos durante los próximos días mientras se evalúa su evolución.
Problemas de salud y contexto político
Bolsonaro se encontraba recluido en el complejo penitenciario de Papuda cuando comenzó a presentar malestar, lo que derivó en su traslado a un centro médico en la capital brasileña, informaron medios.
El expresidente ha enfrentado diversos problemas de salud desde 2018, cuando fue apuñalado en el abdomen durante un acto de campaña. Desde entonces ha sido sometido a varias cirugías y ha presentado episodios recurrentes de hipo persistente, en ocasiones acompañados de vómitos.
Actualmente Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión tras ser declarado culpable por intentar mantenerse en el poder después de perder las elecciones presidenciales de 2022 frente al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
La Corte Suprema de Brasil ha rechazado solicitudes presentadas por su defensa para que el exmandatario pueda cumplir su condena bajo arresto domiciliario por razones humanitarias.
A la salida del hospital, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario y aspirante de la derecha en las elecciones generales previstas para octubre, criticó la situación y pidió que se revise el régimen de reclusión.
“Están jugando con la vida de mi padre”, declaró a periodistas, al insistir en que debería concedérsele prisión domiciliaria por motivos de salud.






















