MÉRIDA, Yuc., a 17 de Marzo de 2026.- La violencia derivada de enfrentamientos entre cárteles del narcotráfico y fuerzas de seguridad en México ha comenzado a reflejarse de forma clara en el comportamiento del consumo, de acuerdo con un estudio de NielsenIQ (NIQ). Tras los hechos registrados desde el pasado 22 de febrero, vinculados al operativo para la captura de Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, los indicadores muestran una desaceleración nacional del -6.5% en el volumen de consumo.
El análisis revela que los bloqueos carreteros, incendios de tiendas y ataques a vehículos repartidores interrumpieron la movilidad y el abasto en diversas regiones del país, generando un efecto inmediato en la actividad económica. Esta situación impactó tanto a los puntos de venta como a las cadenas de distribución, alterando el flujo normal del comercio en comunidades afectadas por la violencia.
Occidente y Bajío, las zonas más golpeadas
El fenómeno ha sido particularmente severo en el Occidente y el Bajío, donde ciudades clave registraron caídas superiores al -20% en el valor de ventas. Destacan casos como Guadalajara (-20.9%) e Irapuato (-20.7%), así como León (-20.5%). Otras localidades como Tepic (-18.5%), Morelia (-16.1%) y Puerto Vallarta (-16.1%) también reportaron descensos importantes, evidenciando una correlación directa entre la inseguridad y el consumo.
El estudio de NielsenIQ también documenta un cambio relevante en el comportamiento del consumidor. Ante el clima de inseguridad, las personas han reducido la compra de productos de consumo inmediato y han optado por artículos de larga vida de anaquel, como una medida preventiva para permanecer más tiempo en casa.
Productos con mayor alza
En ciudades como Guadalajara, productos habituales como refrescos (-14.7%), leche blanca (-17.9%) y botanas (-22.2%) registraron fuertes caídas. En contraste, aumentó la demanda de artículos como botiquines, sardinas y atún enlatado, mientras que el agua natural mostró mayor resistencia con una baja moderada de -6.4%. Una tendencia similar se observó en León, donde productos básicos de consumo rápido fueron desplazados por alimentos congelados y enlatados.
“La crisis de inseguridad que se detonó el pasado domingo 22 de febrero provocó que el consumo presentara una desaceleración en los autoservicios, impactando la dinámica comercial a nivel nacional con una caída del -6.5% en comparación con la semana anterior”, señaló Raquel Jiménez, Directora de Customer Success para NIQ México. La especialista agregó que este fenómeno evidencia cómo la inseguridad no solo afecta la logística y distribución, sino también la psicología del gasto y la composición del ticket promedio, consolidándose como un factor disruptivo clave en el corto plazo.






















