CIUDAD DE MÉXICO, a 19 de marzo de 2026.– El Senado de la República autorizó por unanimidad la salida de 60 elementos de la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Secretaría de Marina (Semar) para participar en un programa de adiestramiento en Mississippi, Estados Unidos, en una decisión que refuerza la cooperación bilateral en materia de seguridad y capacitación militar.
Con 69 votos a favor, el Pleno avaló el dictamen que permite a personal naval salir del territorio nacional para integrarse al ejercicio denominado “Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales”, que se desarrollará del 6 de abril al 30 de mayo de 2026 en el Camp Shelby Joint Forces Training Center.
De acuerdo con lo aprobado, el contingente viajará a bordo de una aeronave de la propia Semar, que despegará el 1 de abril desde el Aeropuerto Internacional de Toluca y regresará al país el 30 de mayo al mismo punto. Los elementos se trasladarán con equipo táctico y armamento orgánico, pero sin municiones, en apego a los lineamientos establecidos para este tipo de ejercicios internacionales.
Entrenamiento estratégico
Durante la presentación del dictamen, el presidente de la Comisión de Marina, Carlos Lomelí Bolaños, explicó que este tipo de intercambios tiene como objetivo fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas especiales mexicanas mediante la actualización de conocimientos y el perfeccionamiento de habilidades en escenarios controlados.
El legislador detalló que el adiestramiento permitirá mejorar áreas clave como la movilidad táctica, la planeación estratégica, el mando de operaciones y el uso de sistemas de comunicación seguros, aspectos considerados esenciales para la actuación de unidades de élite ante riesgos complejos.
Asimismo, subrayó que la participación en este tipo de ejercicios no implica una cesión de soberanía, sino que forma parte de un esquema de cooperación internacional basado en el respeto mutuo y la confianza entre países.
Cooperación sin subordinación
En tribuna, Lomelí Bolaños enfatizó que la relación con Estados Unidos en materia de seguridad se sustenta en la colaboración técnica y el intercambio de experiencias, sin que ello represente subordinación de las fuerzas mexicanas.
Indicó que la profesionalización de las unidades especiales de la Semar constituye una inversión directa en la seguridad nacional, al permitir que el Estado mexicano cuente con personal mejor preparado para responder a amenazas emergentes, particularmente en el ámbito marítimo y en operaciones de alto riesgo.
El dictamen aprobado también destaca que este tipo de ejercicios contribuye al fortalecimiento del prestigio institucional de la Marina, así como a la consolidación de mecanismos de cooperación internacional que resultan cada vez más relevantes ante desafíos compartidos en materia de seguridad.
La autorización del Senado se enmarca en las facultades constitucionales del Poder Legislativo para permitir la salida de tropas nacionales fuera del país, garantizando que estas acciones se realicen bajo criterios de legalidad, transparencia y control civil.
Con esta decisión, México reafirma su participación en esquemas de capacitación internacional orientados a elevar los estándares operativos de sus fuerzas armadas, manteniendo como eje el adiestramiento técnico y el intercambio de conocimientos con unidades especializadas de otros países.






















