Por Yoisi Moguel
CHICHÉN ITZÁ, Yuc., 20 de marzo de 2026.— El eco de las demandas magisteriales resonó este viernes en la zona arqueológica de Chichén Itzá. En un acto cargado de simbolismo, integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Yucatán (CETEY) eligieron la explanada de la Pirámide de Kukulcán como nuevo escenario para visibilizar su descontento laboral.
Tras cumplir un paro estatal de 72 horas, los docentes aseguraron que la toma pacífica de este sitio emblemático responde a la falta de soluciones concretas por parte de las autoridades educativas.
Clamor por justicia laboral
Bajo la consigna de que “a mayor injusticia, mayor movilización”, el colectivo magisterial fijó su postura frente a visitantes nacionales y extranjeros, al subrayar que su lucha está enfocada en la dignificación salarial y en el respeto pleno a sus derechos laborales.
Entre sus principales exigencias, plantearon la creación de un tabulador salarial acorde con el costo de vida actual, así como el cese de las vulneraciones a sus condiciones de trabajo. Los voceros insistieron en que mejorar la situación del profesorado impacta de manera directa en la calidad educativa dentro de las aulas.
Advertencia de más movilizaciones
Durante la manifestación, integrantes de la CETEY afirmaron que su protesta también constituye un acto pedagógico y de resistencia civil. “Un docente que lucha, también está enseñando”, expresaron, al vincular su movilización con la defensa de una educación pública más justa y con mejores condiciones para quienes la sostienen día a día.
La jornada también sirvió para reafirmar la cohesión interna del movimiento. Los dirigentes llamaron a la organización de todos los docentes y advirtieron que esta acción es solo un eslabón dentro de una cadena de movilizaciones que no cesará hasta que el gobierno estatal presente respuestas tangibles y acuerdos firmados.
Por ahora, el magisterio yucateco se declaró en pie de lucha y dejó claro que la fuerza mostrada en los últimos días podría escalar en intensidad si el diálogo institucional continúa estancado.





















