Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 25 de marzo de 2026.— La estampa de puestos de artesanías rodeando El Castillo de Chichén Itzá está próxima a cambiar con el traslado de los comerciantes al Centro de Atención a Visitantes (CATVI), donde contarán con un espacio específico para realizar su actividad.
El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán, inició formalmente las mesas de diálogo para reubicar a los comerciantes en el nuevo CATVI, en una transición clave vinculada a la modernización del sitio arqueológico.
El titular de la dependencia, Darío Flota Ocampo, confirmó que el proyecto busca una organización más eficiente del flujo turístico sin afectar la economía local.
El cambio principal, explicó, radica en que el ingreso tradicional cercano a la pirámide será sustituido por un nuevo acceso diseñado por la zona del cenote y el área de estacionamiento.
Un nuevo circuito comercial obligado
Para garantizar que los artesanos mantengan sus niveles de ventas, el esquema logístico del CATVI fue diseñado para que tanto la entrada como la salida de visitantes atraviese obligatoriamente la zona de locales comerciales.
“La intención es que el proceso sea ordenado y atienda las peticiones de los comerciantes, especialmente en temas de seguridad y flujo constante de turistas”, señaló el funcionario.
Con base en censos previos, se proyecta que todos los artesanos activos cuenten con un espacio asignado en el nuevo recinto. Asimismo, Cultur encabeza los diálogos para garantizar condiciones óptimas de infraestructura, acceso y servicios antes de la mudanza.
Esta reubicación es fundamental para la implementación del sistema de boletaje digital unificado, que busca agilizar la experiencia del visitante en Chichén Itzá.
Un sitio arqueológico más despejado
El movimiento representa un parteaguas en la gestión del sitio, al permitir la recuperación visual de los monumentos y ofrecer una experiencia más ordenada e inmersiva, al tiempo que se profesionaliza la venta de artesanías en un entorno digno y funcional.
Aunque aún no se ha definido la fecha del traslado, autoridades reiteraron que la prioridad será mantener la paz social y la estabilidad económica de las familias que dependen del turismo en la zona.






















