Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 26 de marzo de 2026.– De cara a la Copa Mundial de Futbol 2026, Yucatán comienza a perfilarse como una entidad con alto potencial para captar beneficios derivados del incremento en la actividad turística, comercial y de servicios.
No obstante, especialistas advierten que el verdadero reto para miles de negocios locales no será únicamente atraer clientes, sino adaptarse a nuevas formas de consumo, especialmente mediante la adopción de pagos digitales y una mayor educación financiera.
Las Mipymes, base de la economía yucateca
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Yucatán existen más de 120 mil unidades económicas, de las cuales más del 99 por ciento corresponde a micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
Además, este sector concentra alrededor del 70 por ciento del empleo, lo que confirma su peso estratégico en la economía local y su papel clave frente a cualquier oportunidad vinculada al crecimiento del turismo y el consumo.
Dentro de este universo empresarial, el comercio al por menor figura entre las actividades con mayor posibilidad de beneficiarse directamente del Mundial, al reunir una parte importante de los negocios que suelen captar gasto de visitantes nacionales e internacionales.
A esto se suman sectores como la hospitalidad, el transporte, la gastronomía y los servicios turísticos, que podrían registrar un mayor dinamismo si Yucatán logra posicionarse como destino complementario durante la justa mundialista.
El efectivo aún frena a negocios
Pese a este escenario favorable, una proporción importante de negocios en la entidad sigue operando principalmente con efectivo, lo que limita su integración a la economía digital y reduce su capacidad para atender a turistas extranjeros, quienes suelen utilizar tarjetas, transferencias y pagos electrónicos para realizar compras y consumos.
Especialistas en sistemas de pagos advierten que esta barrera puede traducirse en una pérdida de oportunidades para miles de comercios que, aun teniendo productos o servicios competitivos, podrían quedar fuera de la preferencia del visitante por no ofrecer métodos de pago ágiles y modernos.
Transición a pagos digitales
A nivel nacional, el país ya cuenta con una infraestructura sólida para procesar operaciones en tiempo real, particularmente a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), que en 2025 superó las 7 mil 300 millones de transacciones, con un crecimiento cercano al 40 por ciento anual.
Este comportamiento confirma una transformación progresiva en los hábitos de consumo. El uso del efectivo como principal forma de pago en México disminuyó al pasar de 94.9 por ciento en 2018 a 83.8 por ciento en 2023, lo que refleja una adopción cada vez mayor de herramientas como CoDi y DiMo.
Para Yucatán, donde gran parte de la actividad económica depende de sectores ligados al visitante, el Mundial 2026 representa una oportunidad directa para impulsar ventas, servicios y derrama económica.
Sin embargo, el mensaje para las Mipymes es claro: modernizarse ya no es opcional. La llegada de turistas durante el evento generará una demanda creciente de opciones de pago más rápidas, seguras y sin fricciones, por lo que la capacidad de adaptación será determinante para que los negocios locales capitalicen —o dejen pasar— uno de los escaparates económicos más importantes de los próximos años.






















