Por Yoisi Moguel
PROGRESO, Yuc, a 5 de abril de 2026.- La industria náutica en Yucatán se encuentra en un punto de inflexión, con un nivel de ocupación que oscila entre el 80% y 90%, las 36 marinas que operan actualmente en la costa yucateca enfrentan un déficit crítico de espacios, lo que dio luz verde a proyectos de gran envergadura como el Yucatán Marina Club.
El presidente vitalicio de la Asociación de Marinas de Yucatán (AMI) y pionero del sector desde 1974, Mario Esquivel Ríos advirtió que la capacidad de expansión física en Yucalpetén prácticamente está agotada.
La transformación del estado en las últimas cinco décadas ha sido radical, pues según Esquivel Ríos a mediados de los años 70, la región apenas contaba con un par de embarcaciones turísticas, actualmente el panorama es drásticamente distinto, se cuenta con una infraestructura de 36 marinas operativas, 35 en Yucalpetén y una en Telchac Puerto.
Sobre la flota, precisó que son cerca de 4 mil embarcaciones activas en estas instalaciones y cada recinto alberga entre 50 y 200 yates, atendiendo unidades de hasta 100 pies de eslora.
El dinamismo del sector se mide en espacios de atraque y en el flujo de capital internacional.

Según el dirigente de la AMI, el reciente boat show celebrado hace apenas dos semanas confirmó el apetito de los inversionistas, con ventas de unidades que promedian los 500 mil dólares.
El proyecto Yucatán Marina Club es una respuesta necesaria y bienvenida al cien por ciento para sostener el auge que vivimos y este es el último rincón disponible para ampliar el puerto, subrayó Esquivel Ríos.
Los expertos atribuyen este fenómeno a una combinación de factores estratégicos: El turismo de cruceros, pues la llegada de embarcaciones de mayor calado a Progreso ha incentivado la inversión local y foránea.
Yucatán, dijo apuesta por ofrecer servicios especializados, en centros de atención integrales de mecánica, pintura y mantenimiento especializado en fibra de vidrio.
Consideró la confianza económica como un factor determinante para compradores de Estados Unidos y de otros países que ven en la costa yucateca un refugio seguro y rentable para sus activos náuticos.
“La evolución de la industria parece depender ahora de la eficiencia en el uso del suelo restante y de la llegada de nuevos desarrollos que logren absorber la demanda de un sector que apenas está comenzando a desplegar sus velas”, acentuó.






















