Por Staff
NUEVA YORK, E.U., a 07 de abril de 2026.- Una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU destinada a reabrir el estrecho de Ormuz fracasó este martes tras el veto de Rusia y China, en un episodio que evidencia las divisiones geopolíticas en torno al conflicto en Medio Oriente.
La iniciativa, impulsada por países del Golfo y respaldada por Estados Unidos, buscaba establecer mecanismos de protección a la navegación comercial en una de las rutas más estratégicas del planeta, pero no logró superar el poder de veto de los miembros permanentes.
Aunque el proyecto fue suavizado para eliminar cualquier autorización de acciones militares, Rusia y China mantuvieron su rechazo al considerar que el texto no abordaba de manera equilibrada las causas del conflicto.
Ambos países propusieron alternativas centradas en un cese de hostilidades y una solución diplomática más amplia, mientras que Irán respaldó su postura y rechazó la resolución.
El fracaso de la iniciativa ocurre en un momento crítico, luego del cierre del estrecho por parte de Irán, lo que ha provocado disrupciones en el comercio marítimo, afectaciones al suministro de energía y tensiones en los mercados globales.
El estrecho de Ormuz es clave para el tránsito de petróleo y gas a nivel mundial, por lo que su bloqueo representa un riesgo para la seguridad energética internacional y el flujo de mercancías.
El resultado de la votación refleja, además, las limitaciones del Consejo de Seguridad ante conflictos donde los intereses de las potencias chocan, lo que complica la construcción de consensos en temas críticos.






















