Por Staff
AUSTIN, TX., a 13 de abril de 2026.- El fiscal general de Texas, Ken Paxton, lanzó una investigación formal contra Lululemon para determinar si la compañía incurrió en prácticas engañosas respecto a la seguridad y calidad de sus productos.
La acción incluye la emisión de una Demanda Civil de Investigación, mediante la cual se exige a la firma entregar información sobre su lista de sustancias restringidas, controles de calidad y procesos de fabricación.
El foco de la investigación está en la posible presencia de PFAS, conocidos como “químicos eternos”, en prendas deportivas comercializadas bajo una estrategia de marketing centrada en la sostenibilidad y el bienestar del consumidor.
Autoridades buscan esclarecer si existe una brecha entre la comunicación comercial de la empresa y la composición real de sus productos, lo que podría constituir una violación a la legislación estatal.
Además del análisis técnico, el caso pone bajo la lupa a la industria del activewear, que ha crecido exponencialmente en los últimos años impulsada por tendencias de vida saludable.
Paxton fue contundente al señalar que cualquier empresa que comercialice productos potencialmente dañinos bajo una narrativa de salud será sancionada conforme a la ley.






















