Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 14 de abril de 2026.– El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica confirmó que en Yucatán ya se registraron siete personas hospitalizadas debido a las altas temperaturas en lo que va del año, una cifra alarmante frente al mismo periodo de 2025, cuando no se reportaron casos.
De esos ingresos, seis corresponden a golpes de calor y uno a deshidratación severa, lo que coloca al estado entre las entidades con mayor incidencia nacional justo antes del inicio de la etapa más crítica de la temporada, cuando se pronostican máximas de hasta 42 grados Celsius.
El golpe de calor, la condición más grave
El golpe de calor es la afección más grave relacionada con la exposición a temperaturas extremas. Con estos datos, Yucatán se posiciona actualmente entre las regiones con mayor incidencia de patologías térmicas a nivel nacional, al superar los registros históricos inmediatos.
Hernán Hernández Rodríguez, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil, advirtió que la estabilidad atmosférica y la escasa nubosidad mantendrán el termómetro entre 36 y 39 grados Celsius en gran parte del territorio.
Sin embargo, el pronóstico más crítico se espera para la segunda quincena de abril, cuando se prevé que las temperaturas máximas alcancen valores de entre 40 y 42 grados Celsius. Ante este escenario, las autoridades emitieron un llamado urgente a extremar precauciones, especialmente con niñas y niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Riesgos para la salud
Para dimensionar la magnitud de esta alerta, autoridades de Salud consideraron fundamental identificar los riesgos que enfrenta el cuerpo humano bajo el sol de Yucatán, ya que el golpe de calor se define como una emergencia médica en la que la temperatura corporal supera los 40 grados Celsius y el organismo pierde su capacidad natural de enfriamiento.
A diferencia del agotamiento por calor, en el que el paciente suele presentar sudoración excesiva y pulso débil, el golpe de calor se caracteriza por piel seca y caliente, pulso rápido y fuerte, además de alteraciones neurológicas que pueden incluir confusión, convulsiones o pérdida total del conocimiento.
Mérida y el efecto de isla de calor
En zonas urbanas como Mérida, este peligro se intensifica debido al fenómeno conocido como “isla de calor”, ya que el crecimiento de la ciudad ha sustituido áreas verdes por asfalto y concreto, materiales que absorben la radiación solar durante el día y la liberan lentamente durante la noche.
Esta situación impide que la temperatura ambiental descienda lo suficiente para permitir que el cuerpo humano se recupere del estrés térmico, creando un ciclo de fatiga acumulativa entre la población.
Condiciones atmosféricas agravan el panorama
El sistema de meteorología indicó que este inicio de año ha sido particularmente agresivo debido a la presencia de sistemas de baja presión y a la falta de frentes fríos que logren penetrar con fuerza en la Península.
Esta configuración atmosférica ha dejado el camino libre para que la radiación solar impacte de manera ininterrumpida, elevando no solo los riesgos para la salud, sino también la probabilidad de incendios forestales en la región.






















