Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 14 de abril de 2026.- El Gobierno del Estado reforzó su estrategia de bioseguridad tras detectar un cambio en el comportamiento epidemiológico del gusano barrenador, que encontró en los perros callejeros una nueva vía de contagio.
Aunque el proyecto de supresión estratégica logró mantener bajo control la presencia de miasis en la entidad, los datos más recientes indican que el parásito encontró en los caninos de la calle un vehículo de propagación que exige una respuesta inmediata y coordinada.
El secretario de Desarrollo Rural, Edgardo Medina Rodríguez, explicó que la implementación de polígonos de vigilancia permitió alcanzar un periodo de cincuenta días sin contagios en zonas clave.
No obstante, al corte del pasado viernes se contabilizaron 16 casos acumulados que encendieron las alarmas, no por su volumen, sino por su origen, debido a que del total de animales afectados, nueve corresponden a caninos, superando los seis registros en especies pecuarias.

Estas cifras, reveló confirman que la población de perros abandonados es ahora el factor de riesgo más relevante en la cadena de transmisión de la mosca.
Ante esta realidad, las autoridades estatales dieron luz verde a la segunda fase del plan de supresión.
Esta nueva etapa, informó, se diferencia por su enfoque preventivo y social, ya que contempla intervenciones directas en la vía pública para localizar y curar a animales con heridas expuestas.
Sostuvo que al tratar estas lesiones, el gobierno busca eliminar los sitios de desove de la mosca, mitigando así el riesgo de que la plaga salte de los entornos urbanos hacia las unidades de producción ganadera, lo que podría comprometer seriamente la economía rural.
Para consolidar este blindaje sanitario, se ha establecido una alianza estratégica entre tres frentes del gabinete estatal, mientras que la Secretaría de Desarrollo Sustentable y la Secretaría de Salud asumirán la responsabilidad operativa y el tratamiento de la fauna, la Secretaría de Desarrollo Rural aportará el soporte técnico y el equipo especializado necesario para fortalecer las labores de control.
Con este esfuerzo interinstitucional, afirmó el funcionario, Yucatán busca frenar el avance del parásito mediante una vigilancia integral que ahora se extiende desde los ranchos hasta las calles.






















