Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 15 de abril de 2026.— La capital yucateca se convirtió en un escenario de nostalgia, música y tradición para recordar a Pedro Infante, a 69 años de su fallecimiento, en una jornada que reafirmó la vigencia de su legado.
Desde temprana hora, decenas de familias, parejas y admiradores se dieron cita en la emblemática esquina de “La Socorrito”, lugar donde ocurrió el accidente aéreo que le costó la vida al artista, considerado el Ídolo de México.
La conmemoración inició con una misa solemne, seguida de una ofrenda floral y un desayuno comunitario que permitió a los asistentes compartir recuerdos sobre el impacto del cantante en sus vidas.

Lo que comenzó como un acto solemne se transformó en una fiesta popular, donde la música y las anécdotas dieron paso a un ambiente cargado de emotividad y orgullo cultural.
Uno de los momentos más significativos fue la recreación del cortejo fúnebre, organizada por la funeraria “La Luz del Cielo”, que desde hace dos décadas impulsa este homenaje. El recorrido incluyó símbolos representativos del artista, como motocicletas tipo Harley Davidson y cabalgatas que evocaron su presencia en la Época de Oro del cine mexicano.
La caminata por la Avenida Itzaes reunió a cientos de seguidores que, pese a las altas temperaturas, acompañaron el recorrido con devoción y resistencia, demostrando que el cariño por el artista trasciende generaciones.
Promotores del legado de Infante destacaron la importancia de mantener viva esta tradición en una ciudad que fue parte fundamental de su historia.
Entre serenatas y recuerdos, Mérida dejó claro que Pedro Infante sigue vivo en la memoria colectiva, en cada canción y en el corazón de quienes continúan celebrando su legado.























