Por Yoisi Moguel
VALLADOLID, Yuc, a 15 de abril de 2026.- La tranquilidad de la reserva natural de Punta Laguna se alteró por una creciente tensión política y territorial que enfrentan 50 familias en su ubicación geográfica.
Estas 50 familias que custodian este santuario de biodiversidad, hábitat del mono aullador, denunciaron un asedio institucional por parte de autoridades de Quintana Roo, quienes presuntamente buscan forzarlos a retomar un proceso de anexión al que la comunidad ya le dio la espalda.

Bajo la sombra de una posible invasión de tierras y el temor a la violencia, los habitantes señalaron directamente a Fernando Orozco Ojeda, director del Área Natural Protegida Felipe Carrillo Puerto de la Conanp en Quintana Roo.
Según Guadalupe Canul Abán, representante de los pobladores, el funcionario está ejerciendo una presión constante para que la comunidad desista de su firme decisión de permanecer bajo la jurisdicción de Yucatán.
Este conflicto por la soberanía del territorio no es nuevo, pero dio un giro determinante, con la decisión de los pobladores de denunciar la presión.
Aunque en el pasado los residentes exploraron la posibilidad de integrarse al estado vecino ante el abandono institucional, un reciente compromiso del Ayuntamiento de Valladolid para garantizar servicios públicos básicos cambió el panorama.
Ahora, indicó, la prioridad de las familias es la seguridad y la certeza jurídica que, solo encuentran en tierras yucatecas.
El rechazo a Quintana Roo, explicó, tiene fundamentos profundos que van más allá de los servicios, pues el temor principal es verse arrastrados por la ola de inseguridad y la voracidad inmobiliaria que azota a polos turísticos cercanos como Tulum y Playa del Carmen.

Los pobladores sostienen que el interés del estado vecino es para apropiarse de las más de 5 mil hectáreas de la reserva, hogar de jaguares, monos araña y pumas.
Esta situación, responde más a una estrategia de expansión urbana que a una preocupación real por el bienestar social.
La ofensiva para convencerlos llegó incluso desde el municipio de Solidaridad, con funcionarios de Playa del Carmen que se presentaron recientemente en la zona ofreciendo una cartera de proyectos y apoyos económicos.
No obstante, la asamblea comunitaria fue tajante y dijo que no aceptarán ningún recurso ni promesa que provenga de Quintana Roo, pues consideran que estos beneficios son “caballos de Troya” para reactivar un trámite de adhesión que ya consideran muerto.
Ubicada en el límite entre Valladolid y Chemax, Punta Laguna, sostienen sus ciudadanos, se mantiene hoy como un bastión de resistencia.
Para sus habitantes, la protección de su entorno natural es inseparable de su identidad yucateca, por lo que han solicitado a las autoridades de Yucatán mantenerse alerta ante lo que consideran una intromisión externa que amenaza su estilo de vida y la integridad de su territorio.






















