Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 16 de abril de 2026.- El mundo del boxeo yucateco y mexicano está de luto, al perder está mañana del 16 de abril a una de sus figuras más excelsas, Miguel Ángel Canto Solís, el legendario boxeador yucateco que elevó el arte de la defensa a niveles de maestría y puso el nombre de México en lo más alto del boxeo mundial.
Nacido el 30 de enero de 1948 en la capital yucateca, Miguel Canto no era el típico noqueador de fuerza bruta; su estilo se basaba en la inteligencia, el juego de piernas y una técnica defensiva impecable que desesperaba a sus oponentes.
Debutó profesionalmente en 1969, iniciando una trayectoria que lo llevaría a ser reconocido como uno de los mejores pesos mosca de todos los tiempos.

Una hazaña para la historia
El momento que lo inmortalizó ocurrió el 8 de enero de 1975, en una épica batalla en tierras niponas, donde Miguel Canto derrotó al japonés Shoji Oguma, arrebatándole el cinturón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Ese triunfo no fue una casualidad, sino el inicio de una era, pues desde su triunfo en Japón, Miguel Canto realizó 14 defensas exitosas de su título mundial., manteniendo su reinado durante más de cuatro años, período en el que se enfrentó a los mejores de su división en escenarios de todo el mundo.
Más allá de las estadísticas, Miguel Canto es recordado por su disciplina fuera del cuadrilátero y su caballerosidad, fue un referente que demostró que el boxeo es, ante todo, “el arte de dar y que no te den”.
Yucatán pierde hoy a su máximo exponente deportivo, pero el boxeo mundial gana una leyenda eterna que vivirá en los libros de historia del pugilismo.
Con su partida, se cierra un capítulo dorado del deporte yucateco y nacional, la comunidad boxística, desde promotores hasta aficionados, rinde homenaje al hombre que transformó el cuadrilátero en un tablero de ajedrez humano.





















