Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 25 de abril de 2026.– El sector pesquero de la entidad atraviesa un periodo de incertidumbre operativa debido a la constante inestabilidad meteorológica que ha predominado en el litoral, ocasionando una disminución en los volúmenes de captura y dejando a la flota comercial en una posición vulnerable frente a los objetivos de producción de la temporada.
De acuerdo con Enrique Sánchez Sánchez, presidente de la Cainpesca Yucatán, la actividad registra una caída notable en comparación con el ciclo anterior. Actualmente, las embarcaciones reportan un promedio de captura cercano a 1.3 toneladas, cifra por debajo de los rendimientos históricos, lo que impacta directamente en la rentabilidad y en el sustento de las familias del sector.
El principal factor detrás de esta situación es el comportamiento errático del clima, con la presencia constante de frentes fríos (“nortes”) y suradas, que mantienen en alerta a las autoridades y limitan la operación en altamar. Estas condiciones generan marejadas que dificultan las maniobras de pesca y provocan el cierre intermitente de puertos, reduciendo los días efectivos de trabajo.
“Esta situación afecta tanto a la pesca de ribera como a la de mediana altura. Los pescadores artesanales no pueden salir por el riesgo, mientras que la flota mayor debe interrumpir viajes o resguardarse, lo que eleva los costos operativos sin ingresos proporcionales”, explicó el dirigente.
A pesar de los esfuerzos del sector, la actividad se mantiene condicionada a una ventana climática favorable que permita retomar el ritmo habitual de captura. Por ahora, el panorama depende de que las condiciones atmosféricas mejoren tras semanas de jornadas intermitentes.













