Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 8 de junio de 2026.— La intervención de las autoridades federales y locales logró detener la destrucción de una hectárea de vegetación protegida en el ejido de Dzununcán, una zona que forma parte de la Reserva Ecológica Cuxtal.
El operativo conjunto derivó en la clausura inmediata del terreno y el decomiso del equipo pesado utilizado para el desmonte.
El caso se originó gracias a los recorridos de vigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán.
Los agentes estatales detectaron el ingreso y la operación de maquinaria pesada dentro del predio, lo que encendió las alarmas debido a las estrictas normativas ambientales que rigen el área.
Tras una inspección inicial que confirmó la gravedad del daño forestal, el personal de la Reserva Cuxtal activó los protocolos de emergencia y notificó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Inspectores federales se desplegaron en el sitio para realizar las diligencias correspondientes.

Al constatar el impacto negativo y la alteración del equilibrio ecológico, la Profepa colocó los sellos de clausura y aseguró las unidades pesadas, frenando así lo que amenazaba con convertirse en una pérdida irreversible para el pulmón verde de la región.
Llaman a evitar daño ambiental
Ante la gravedad de los hechos, el Ayuntamiento de Mérida emitió un enérgico exhorto a la población y a los desarrolladores.
Las autoridades municipales recordaron que cualquier tipo de intervención, obra o modificación del suelo dentro del territorio de la Reserva Cuxtal requiere de permisos y autorizaciones específicas, por lo que instaron a la ciudadanía a informarse debidamente para evitar sanciones legales y, sobre todo, para coadyuvar en la preservación de los recursos naturales del estado.






















